IRUN. DV. Trabajar en el centro es bastante común. Especialmente en el sector servicios y, dentro de éste, más aún en el comercial. Salvo para residentes cercanos y caminantes impenitentes, las opciones de venir al centro pasan por dos vías, ambas de pago. Una es la del transporte público; la otra del vehículo privado. A ésta, gratuita en el inconsciente de la mayoría cuando ya ha pagado el coche, hay que sumarle, obligatoriamente, el coste del aparcamiento.
La zona azul ha ocupado los bordes de las aceras y las grandes superficies de aparcamiento del centro. La zona azul, y la zona verde (Beraun, sobre la visera...), que es una variante de OTA ligeramente más barata pero que tiene su principal ventaja en que permite hasta cuatro horas y media de aparcamiento continuado por las dos que admite la primera. La OTA es sin duda el sistema más económico pero exige una postura activa al conductor. En primer lugar, tras haber estacionado, no debe olvidar sacar el ticket en la expendedora más cercana. También debe recordar sin falta la hora límite de ese ticket, porque la multa por pasarse de la hora es de 3 euros si se realiza en pronto pago mediante la propia máquina o en manos de uno de los agentes responsables del servicio. Si no es así, la cuantía se dispara multiplicándose por más de diez.
Hay otra alternativa, más despreocupada para el responsable del vehículo, pero más cara para su bolsillo. El centro de la ciudad cuenta con tres aparcamientos subterráneos.
Condiciones especiales
El más económico es el de Pío XII, de propiedad municipal. Como todos en este sector, porque así lo obliga la ley, este parking cobra sus tarifas por minutos. Valga como elemento de referencia la hora de aparcamiento, que supera en poco el coste de un euro, concretamente, sale a 1,05. Es bastante más barata que las de los subterráneos de Colón (1,80) y del Parque Comercial Mendibil (1,60). Lo que sí hacen estos dos aparcamientos es establecer un tope de 14,40 euros por día. Es decir, una vez se haya alcanzado ese coste, la tarifa ya no crece salvo que el vehículo permanezca más de 24 horas en el interior. En ese caso, a los 14,40 euros se le sumarán las horas de ese segundo día, hasta un máximo de 14,40 euros más. Y así sucesivamente. En la plaza de Pío XII también funciona un sistema similar con un límite diario de 12,50.
A parte de esto, están las excepcionalidades de cada oferta. Colón y Pío XII comparten el espacio de rotación con el privado. Este último y Mendibil cuentan además con una serie de ofertas de abono. En algunos casos van dirigidas a los residentes, como los bonos mensuales de 24 horas y los nocturnos (con una tarifa más reducida), que normalmente suelen tener incluso lista de espera porque se amortizan enseguida (5 noches de 8 horas para el nocturno, por ejemplo).
Además hay otras opciones. En Pío XII hay un abono de horario laboral ligeramente superior al nocturno. En Mendibil, algunos establecimientos, regalan horas de parking a sus clientes en función de los precios. Es el caso del Netto del centro comercial, por ejemplo, que abona una hora de aparcamiento por cada gasto superior a veinte euros y dos horas si se superan los setenta.
Tres más tres
Aparte de Colón, Mendibil y Pío XII, y a la espera de que se culmine el de El Pinar y se decida definitivamente qué tipo de servicios ofrecerá, la ciudad dispone actualmente de tres aparcamientos más. Uno de ellos, al aire libre, lo gestiona Renfe, junto a la estación, en la zona de las llamadas vías nuevas. Allí la primera media hora se tarifa a cinco céntimos el minuto. A partir de ahí la tarifa se reduce a la mitad y, en cualquier caso, la jornada sale a un máximo de 11,50 euros, lo que no sería mala cantidad si estuviera más céntrico, pero de la que en su día se quejó el alcalde, José Antonio Santano, porque no era propia del que podría convertirse en un aparcamiento incentivador del uso del tren.
En Behobia, Zaisa dispone de otro aparcamiento subterráneo donde los abonos mensuales se venden con un 33% de rebaja a los empleados de las empresas de la plataforma. Más allá de esos bonos especiales, el precio de la hora es de 1,30 y el máximo diario es de 15,60. Tarifando por minutos, el precio varía según la franja, pero nunca supera los 0,0217 céntimos.
El sexto aparcamiento de la ciudad es el mixto de Ficoba, con 900 plazas entre las soterradas y las de superficie. No demasiado alejado del centro, pero con la actual incomodidad de las obras en medio, este aparcamiento se presenta como el mejor para dejar el coche todo el día. No superando el límite de las 24 horas, el coste nunca subirá de los 6,15 euros, es decir, más barato que soportar según qué jornada laboral a base de OTA en la zona azul, donde el vehículo debe moverse, además, cada dos horas. Aunque la hora sale a 0,79 minutos, la tarifa acusa el alto coste (20 céntimos) de los primeros sesenta segundos. A partir de ahí, se cobra a céntimo el minuto por lo que el coste máximo se equivale, prácticamente, con diez horas de aparcamiento.