Haritz Mendizabal, presidente del Real Moto Club de Gipuzkoa, reconoce que 2008 está siendo un año trágico para los motociclistas. «Esto parece una sangría», dice. El pasado domingo perdió la vida un amigo suyo, Juan Ramón Aranzabal, tras sufrir una salida de calzada en la variante de Donostia. Mendizabal pide a las instituciones medidas para poner freno a la siniestralidad y prudencia a los motoristas.
- Dos motoristas fallecidos en un mismo fin de semana.
- Esto parece una sangría. Ha hecho buen tiempo, mucha gente se ha echado a la carretera y algunos no conocen bien las rutas.
- Cada vez hay más accidentes con motociclistas implicados.
- Desde hace tres o cuatro años, el parque de motos se ha incrementado mucho, más que duplicado, y, consecuentemente, tiene que haber un reflejo en el número de accidentes. Sin embargo, tampoco es una razón que justifique tan alta siniestralidad. Lo cierto es que no se está haciendo mucho para que esta sangría disminuya. Así como para frenar la accidentabilidad de los coches sí se están adoptando medidas, para las motos no hay soluciones inmediatas. Se han tomado algunas decisiones como implantar las nuevas condiciones del carnet, pero no es suficiente. Se necesitan otro tipo de intervenciones.
- ¿Qué cree que se debería hacer de manera inmediata?
- Son los expertos quienes han de proponer soluciones. Para eso trabajan y por ello cobran. De cualquier manera, podrían empezar por reunirse con personas que conocen la problemática. Lo de los guardarraíles, por ejemplo, va demasiado lento. También habría que pensar que hay gente que quiere disfrutar de las motos, correr con ellas, y para éstos en Euskadi no hay un circuito. Este fin de semana he estado en Albacete para pilotar una moto.
- ¿Va mucha gente a los circuitos?
- Están llenos. El otro día nos reunimos ochenta personas. Éramos gente de la calle que queríamos disfrutar de la moto. Aquí no tenemos esa posibilidad. Y, claro, luego sucede que algunos quieren desfogarse en la carretera.
- Usted conocía a la última víctima de accidente de moto en Gipuzkoa.
- Sí, Juan Ramón Aranzabal era del Real Moto Club. Era un piloto experimentado.
- ¿Qué le pudo suceder?
- Sufrió una salida de la vía. El siniestro se produjo en una curva que hay en la variante. Es bastante mala. Hay un badén que si bien con el coche no se percibe en gran medida, con la moto sí que se nota. Además, el asfalto no es muy bueno. Al final se le iría y se encontró con el guardarraíl. Si hubiese estado protegido, igual ahora estaría en el hospital, con golpes y heridas. Igual también si hubiese ido a 80 por hora.
- Alguna responsabilidad tendrán también los motoristas en este crecimiento de la siniestralidad.
- Por supuesto. Aquí hay para todos. Así como la administración tiene su cuota de culpa, los motoristas también la tenemos. La gente ha de circular con precaución. Los primeros que tenemos que tener una visión de la peligrosidad hemos de ser nosotros, que somos los que nos llevamos la peor parte. Luego está también el resto de los usuarios de la vía que nos tienen en cuenta.