LEITZA. DV. Desde Uitzi, Donostia, Urnieta, Andoain, Lasarte-Oria, Lekunberri, Olatz o Pamplona senderistas y cicloturistas llegaron ayer a Leitza con el objetivo de realizar alguno de los recorridos organizados por el consorcio turístico del Plazaola con motivo del Día de las Vías Verdes. Y este año el antiguo trazado del tren Txiki estaba más verde que nunca. Las abundantes precipitaciones de las últimas semanas y el calor registrado estos días han hecho brotar las hojas de hayas, robles y avellanos y que la hierba brote con fuerza, con un color casi fluorescente.
En este hermoso escenario, fueron cientos de personas, casi 500 inscritas, y unas cuantas más las que por su cuenta recorrieron a pie, caballo o en bici algunos de los kilómetros de la vía verde del Plazaola. Entre ellos Mari Carmen y su marido que salieron muy temprano desde Andoain. Tras recorrer más de veinte kilómetros hasta Leitza, se acercaron hasta la antigua estación del Plazaola para inscribirse y participar en la fiesta de las vías verdes. Los andoaindarras optaron por recorrer unos kilómetros más en dirección a Uitzi, mientras destacaban que «con este tiempo hay que aprovechar para dar una vuelta». Tras ellos legaba Imanol de Urnieta que cargaba a su hija en una mochila y esperaba a otro acompañante para recorrer a pie desde la estación de Leitza hasta la muga guipuzcoana. En el momento de la inscripción no perdió la ocasión para informarse sobre el estado del puente de Uitzi, tramo que quisiera realizar en bicicleta con su hija a cuestas. La responsable del Plazaola, Asun, le informó de que «en estos momentos el túnel no está iluminado y hay mucha agua en el suelo. Hay que tener mucho cuidado al atravesarlo y llevar buena iluminación, aunque el consorcio turístico tiene la intención de iluminarlo a partir del próximo mes, pero no lo podemos confirmar». Algo es algo, porque después de muchos años el túnel de Uitzi, de 2,7 kilómetros de longitud, es la asignatura pendiente de las instituciones navarras en el trazado del Plazaola.
Tras disfrutar de la naturaleza, de los hermosos paisajes y hacer un poco de ejercicio los participantes y visitantes se acercaron a la plaza de Leitza donde se ofrecieron pintxos de txistorra para recuperar fuerzas. Los más pequeños pudieron disfrutar de la actuación de los payasos, mientras en el lavadero se podía ver una proyección de deporte rural y la vía verde. La música estuvo a cargo del cuarteto de cuerda Adaggio.