SAN SEBASTIÁN. DV. ¿Pero cómo te vas a meter ahora en esto? Muchas emprendedoras aseguran que ésta es una pregunta frecuente que les formulan cuando se deciden por plasmar sus ideas en un proyecto empresarial. La ecuación, que quizá otros no ven, acaba teniendo como resultado en muchas ocasiones un servicio innovador para la sociedad.
Miren Itziar Bagües es una de estas emprendedoras. Errenteriana de 33 años, es Ingeniera Informática y además diplomada en Terapia Ocupacional. Sintetizando, sus conocimientos abarcan desde salud de las personas hasta la teconología de las máquinas. Este binomio aparentemente dispar no ha sido en vano ya que actualmente es socia cooperativista de Saludnova, empresa recién nacida en enero de 2008, cuya gestación ha durado cinco años y que utiliza las nuevas tecnologías para mejorar la calidad de vida de las personas. En concreto, Saludnova ofrece una asistencia universal en cualquier momento y lugar a través de la comunicación móvil mediante dispositivos manejables por personas de cualquier edad.
¿Y qué podría hacer, por ejemplo, una chica que ha terminado sus estudios y quiere llevar a la práctica sus propias ideas? ¿Qué pasos debería dar? «No debe aislarse», aconseja Bagües. «Hay que intentar relacionarse con otros emprendedores. Le recomendaría que se acercara a Bic Berri Lan, o a centros similares, que fomentan el emprendizaje y cuentan con muy buenos tutores. La nuestra fue Laura Espín, y realmente ha sido una maravilla poder contar con ella porque nos ha ido ayudando en todos los pasos, con todas las dudas... Hay muchos programas que favorecen el emprendizaje y una serie de becas que te ayudan al principio. A esta chica le diría que se favorezca de ellas. En muchos sitios han facilitado que la gente se pueda acercar al emprendizaje, realizar consultas... Además se está fomentando mucho entre las mujeres», asegura.
¿Y en cuanto a la gestión y el manejo de la empresa? Esta guipuzcoana explica que «sobre la marcha se aprende a hacer la empresa, se coge soltura. Además, si realmente crees que no vas a adquirir esa capacidad siempre puedes encontrar a alguien de la rama de empresariales que quiera crear una empresa y que crea en tu idea. A veces lo importante es encontrar un compañero de viaje», explica. «Nosotros hemos tenido la suerte de contar con apoyos que te dan esa pata que te faltaba a ti, la del marketing empresarial. Si Saludnova no tuviera todos los apoyos que ha tenido, todo sería más difícil», argüye.
Esta informática, que explica que en su trabajo se encuentra con muchas mujeres a pesar de que en la facultad de Informática «predominara más la presencia de hombres», cree que una de las dificultades de su actividad radica en «conseguir que la gente entienda lo que quieres vender para que te apoyen». Pero destaca, aún y todo, que «el poder estar trabajando en algo que realmente te atrae es una satisfacción tremenda, porque al final consigues que esa idea que tú has creado se haga realidad. Convences a los demás de que realmente es verdad lo que pretendías, que es viable, plausible, y eso supone una gran satisfacción».
Tejer una empresa
Saludnova se gestó en la univer sidad. «La idea nació del grupo bases de datos interoperantes de la facultad de informática de San Sebastián, cuya directora es Arantxa Illarramendi», explica Bagües. Este grupo decidió dedicarse al área de la salud y creó dos proyectos, aingeru, como un ángel de la guardia para el usuario (a nivel médico), y molec, motorización on line de enfermos del corazón. Se vio que ambos proyectos podían unirse en uno mayor y se creó una empresa -formada por los profesores Arantxa Illarramendi, Jesús Bermúdez y Alfredo Goñi, y dos promotores, Jimena Rodríguez y la propia Miren Bagües- que se llamó Sebiek y que logró el apoyo del Bic Berri Lan, que les fomentó y acompañó a lo largo de su andadura y con quien han ido realizando el plan de negocios. «Pero veíamos que nos faltaba una pata», afirma Bagües. «Habíamos conseguido pasar de la tecnología a una idea de mercado, pero aún nos faltaba la industrialización. Convertir la investigación en algo que se pudiera vender». Así se acercaron al grupo Mondragón, que cuenta con un centro de promoción que busca nuevas ideas para crear nuevas cooperativas, donde ofrecieron su idea, «y después de estar mucho tiempo detrás, diseñando el plan de negocio, al final, en octubre del año pasado, el consejo rector de Mondragón decidió que era viable y crearon la cooperativa Saludnova, que tiene ya su propio ente y que cuenta, de momento, con cinco trabajadores», concluye.
Soluciones increíbles
La actividad actual de Saludnova «se basa en cuatro soluciones», resume Bagües. «La Tele-Alarma móvil, que permite que las personas que se encuentren mal puedan enviar una alarma al centro de control médico tanto si están en su casa como fuera de ella», inalámbricamente. La Tele-Metría, por la que el usuario puede llevarse a casa un PDA, o un dispositivo móvil, «con el que se puede tomar el pulso o la tensión desde allí y evitar así el tener que acudir al ambulatorio». El propio dispositivo está provisto de un «análisis local inteligente que decide si las medidas que ha tomado el paciente están dentro de la normalidad, definida por un médico. Si están fuera de ella salta la alarma, que llega automáticamente a un centro de atención o al médico». También ofrecen la Tele-Monitorización, que en vez de medirte puntualmente «realiza mediciones continuas. Por ejemplo, un deportista puede llevarlo permanentemente mientras está realizando su entrenamiento, o un enfermo del corazón. Es una alarma a tiempo real», aclara Bagües. Y por último, la cuarta oferta es la que une todo lo anterior con la domótica, mediante un dispositivo que puede detectar, entre otras cosas, una fuga de gas en casa.