san sebastián. DV. Un joven falleció ayer en un accidente de tráfico ocurrido en el alto de Orio tras colisionar su moto contra un todoterreno. La víctima era Igor E.E., de 26 años, vecino de Zarautz.
Fuentes del Departamento de Interior del Gobierno Vasco informaron de que el suceso ocurrió sobre las dos menos cuarto de la tarde, en la carretera N-634, a su paso por el alto de Orio. En circunstancias que la Policía autonómica investiga, la moto Cagiva Mito de 125 centímetros cúbicos conducida por la víctima y que circulaba sentido Orio, colisionó contra un Mercedes que se incorporaba a la citada vía desde el cruce de Aia. La motocicleta impactó de frente contra la parte delantera izquierda del todoterreno que apenas sufrió desperfectos.
A resultas del siniestro, el conductor de la moto sufrió lesiones de extrema gravedad y falleció prácticamente al instante. Los servicios sanitarios desplazados al lugar nada pudieron hacer por reanimar a la víctima. El cadáver de Igor E.E. quedó tendido en el suelo, cubierto con una manta, hasta que los servicios funerarios recogieron el cuerpo y lo trasladaron al Instituto de Medicina Legal de Donostia para serle realizada la autopsia.
La unidad de atestados de la Ertzaintza ha abierto una investigación para esclarecer las circunstancias en las que se produjo el accidente. El informe, una vez concluido, será remitido al juzgado correspondiente al objeto de depurar posibles responsabilidades, si la hubiere.
Igor E.E. pertenecía a una conocida familia de Zarautz. Su padre es propietario del concesionario de la marca de automóviles Peugeot en la localidad, situado en la calle Araba. La noticia del fatal accidente causó un hondo impacto en la localidad costera que en diez días ha visto morir de manera trágica a dos de sus vecinos, después de que el pasado 24 de abril, Gaizka Sola Lasa, de 29 años, perdiese también la vida tras sufrir una caída cuando escalaba en Atxarte.
Sube la siniestralidad
En los últimos meses se observa un aumento de la siniestralidad entre motociclistas. Según datos facilitados por la DGT, un total de 94 motoristas habían muerto hasta el pasado fin de semana en las carreteras españolas, lo que supone dos fallecidos más que en el mismo periodo de 2007, año en el que se registró el peor dato de la historia de la accidentalidad de este colectivo desde que hay estadísticas.
Las mismas fuentes precisan que mientras la mortalidad de los turismos y motocicletas ha descendido cerca de un 30% en los últimos cinco años, el número de motoristas muertos en este periodo no ha dejado de aumentar. En 2007 fallecieron un total de 423 moteros, lo que supone casi el doble que en 2003, cuando fallecieron 230 personas.
En las carreteras de Euskadi, veinte motoristas perdieron la vida en pasado año, siete más que en el ejercicio anterior, lo que representa un aumento del 53%. En Gipuzkoa, el número de víctimas mortales pasó de tres fallecidos en 2006 a seis el pasado año. Los expertos en movilidad atribuyen esta subida general de fallecidos a la expansión del parque motociclista.