san sebastián. DV. La nueva plaza San Luis de Herrera estará construida para las fiestas del barrio, a comienzos de verano. Esa es la intención del Ayuntamiento, que tras las protestas vecinales ha reformulado su diseño, ha incluido sus aportaciones y ha comenzado ya a derribar los muretes perimetrales de este ámbito que no convencían a nadie.
El alcalde, Odón Elorza, y el concejal de Urbanismo, Jorge Letamendía, explicaron ayer en rueda de prensa el proceso seguido y su resultado. La dureza del anterior proyecto y los materiales utilizados suscitaron las protestas del barrio en cuanto la plaza empezó a tomar forma. El Ayuntamiento asumió que aquello era algo desafortunado y tras presentar una propuesta a representantes vecinales y al barrio en su conjunto en una asamblea, dio un plazo de 15 días para presentar sugerencias por escrito.
La «media docena de alegaciones» formuladas reclamaba que se mantuviera «un equilibrio» entre zonas ajardinadas y espacios libres para que el barrio pueda celebrar sus festejos a lo largo del año, según indicó Letamendía.
El concejal señaló que los muretes ya han comenzado a derribarse y precisó que el objetivo es que las obras, que se han contratado por el procedimiento de urgencia, estén finalizadas para las fiestas del 20 de junio.
La nueva plaza no tendrá ni el actual pavimento ni los muretes. Las zonas verdes se amplían con más arbolado: perales y cercis, junto al talud de la N-I, acompañados de mimosas plateadas y plantas arbustivas. En la zona sur de la plaza se plantarán Albizzias Julibrissin, un árbol de hoja caduca y «agradable sombra». Junto al vial de coexistencia se colocarán cuatro robinias. El pavimento de hormigón impreso se sustituirá por materiales «nobles». Según las zonas, se utilizará la baldosa hexagonal donostiarra, losas de piedra o adoquín en tonos diferentes. Los juegos infantiles ganarán espacio y se colocarán sobre un suelo de caucho.
El mobiliario también se cambiará. Los nuevos bancos serán como los del Boulevard, y las farolas, similares a las del parque de Araba o la plaza Atari Eder, se trasladarán del centro al exterior.
La eliminación del aterpe y la barandilla prevista busca reforzar el «carácter de espacio público abierto» de la plaza San Luis, donde los vecinos podrán reunirse para celebrar cualquier evento. Los responsables municipales asumieron que la reforma será «costosa», pero reconocieron que se debía esta actuación por todas las molestias que el vecindario está sufriendo por las obras de reurbanización. «El Ayuntamiento es sensible cuando no se hacen las cosas del todo bien -dijo Elorza-. Estamos convencidos de que la plaza será del gusto de los vecinos».