NUEVA DELHI. Varios representantes del Dalai Lama viajan hoy a China para reunirse con el Gobierno para abordar la crisis del Tíbet en «conversaciones informales», según anunció ayer el Gobierno tibetano en el exilio. «Durante esta breve visita, los enviados tratarán el asunto urgente de la actual crisis en las zonas tibetanas», informó un comunicado publicado en la página web del Gobierno tibetano. Además, desveló que «transmitirán la preocupación de su Santidad el Dalai Lama sobre la manera de llevar la situación por parte de las autoridades chinas y harán varias sugerencias para llevar la paz a la región».
Tras las duras medidas de represión de las fuerzas policiales chinas sobre los activistas tibetanos, un buen número de diplomáticos internacionales pidieron que China dialogue con el Dalai Lama. Beijing anunció repentinamente en abril que pretendía reunirse con sus ayudantes.
Un portavoz del Dalai Lama, Tenzin Taklha, mostró su esperanza en que «los chinos quieran abordar el tema del Tíbet de manera realista». Estas palabras se deben a que, a pesar de ofrecerse a hablar, China ha acusado al líder espiritual tibetano de manipular la opinión y los Gobiernos de Occidente. Además, el DalaiLama está acusado de ser la cabeza pensante de los disturbios acontecidos en Lhasa y otras zonas de Tíbet, que China cree que tenían el objetivo de arruinar la celebración de los Juegos Olímpicos de Beijing, que tendrán lugar en agosto.
Desde 2002 ha habido seis rondas de conversaciones entre China y los representantes del Dalai Lama sin resultados. AGENCIAS