Los planes de integración de las sociedades de Ibermática son fruto de una estrategia más global de la compañía, que pasa por acabar con la dispersión. El grupo vasco invertirá 18 millones de euros en la construcción de una macrosede en el parque tecnológico de Zamudio con capacidad para albergar a 1.000 trabajadores.
La compañía presidida por José Luis Larrea cuenta con una plantilla integrada por unas 3.000 personas. De ellas, alrededor de 1.500 desarrollan su labor en distintas oficinas en Madrid y otras 400 en la sede central de Donostia. En el territorio vizcaíno, sus empleados se encuentran distribuidos en cinco instalaciones diferentes: tres en Zamudio, una en Leioa y otra en Basauri. Con este nuevo proyecto, Ibermática logrará uno de sus grandes objetivos, poner fin a esa dispersión.
Según fuentes de la compañía donostiarra, unificar todas las sedes en un solo punto le permitirá aprovechar importantes sinergias derivadas de la integración de los distintos grupos, eliminar los desplazamientos de sus trabajadores y mejorar la eficiencia en infraestructuras tecnológicas.
Ibermática superó el pasado año las previsiones de su Plan Estratégico 2007-2009 y alcanzó un volumen de negocio de 228 millones de euros, superando en un 20% las cifras del ejercicio precedente. Su beneficio antes de impuestos se incrementó en un 30% con respecto a 2006 hasta superar los 6,5 millones. Y la generación de empleo experimentó igualmente un desarrollo importante y la plantilla alcanzó la cifra de 3.000 profesionales, de ellos más de 400 empleos de nueva creación.