SAN SEBASTIÁN. Los 50 millones de años que han quedado sedimentados en los ocho kilómetros de costa que separan Deba de Zumaia serán protegidos antes de fin de año mediante la declaración definitiva de biotopo, según confirmaron desde el Gobierno Vasco.
El proceso administrativo para proteger esta zona se inició en julio de 2006 y en el mismo han participado, además del Ejecutivo autonómico, la Diputación Foral y los ayuntamientos de Deba y Zumaia. Según las mismas fuentes, está previsto que a lo largo de este mes se someta a información pública el proyecto, abriéndose el plazo para la recogida de alegaciones.
En julio, tendrá lugar previsiblemente la aprobación inicial de la declaración de biotopo pero la aprobación definitiva no llegará hasta finales de año, debido a que el proceso interno del Gobierno Vasco para dar el visto bueno al proyecto lleva unos meses.
Así, la declaración de biotopo deberá pasar antes por el consejo asesor de la naturaleza Naturzaintza y por la Comisión de Ordenación del Territorio (COPU).
Referente mundial
En los últimos años, esta franja costera ha sido lugar de visita obligada para científicos de todo el mundo, debido a su interés geológico, lo que le ha convertido en un referente a nivel mundial para el estudio de la tierra. La riqueza biológica de la rasa mareal cuyos estratos afloran como si fueran milhojas gigantes, será protegida de la acción del hombre cuando reciba la declaración de biotopo.
En sus pliegues, donde anidan infinidad de especies, se conserva el relato de la evolución de la tierra durante millones de años.
Los valores paisajísticos y ecológicos del entorno también serán objeto de protección, tanto en el medio terrestre como en el marino, una vez concluida la declaración de biotopo.
La conservación y gestión sostenible de los recursos se hará guardando un equilibrio con los usos tradicionales de la zona como la agricultura y la pesca. No obstante, cada zona recibirá un tipo de protección, que limitará en mayor o menor medida las actividades a realizar.
El ámbito de protección abarcará desde los acantilados y la rasa mareal, hasta los prados, bosques, vaguadas y zonas rurales, en la zona terrestre, así como más allá de los cincuenta metros de profundidad en el mar. Los acantilados y dos áreas marinas entre Punta Aitzuri y Punta Sakoneta (Deba), y en Pikote-Azpia (Deba-Zumaia), recibirán la protección de zona de reserva y serán objeto de las mayores restricciones de usos, además de servir de núcleos de investigación.
El resto del ámbito marino protegido, considerado como zona de protección marina, mantendrá la actividad pesquera, tanto profesional como recreativa, pero incrementará la vigilancia. Las playas de Itzurun, Lapari y Santiago, mantendrán su consideración actual de uso especial. En el ámbito terrestre, se delimitarán varias áreas de protección dirigidas a recuperar los bosques naturales y la ribera o a mantener y potenciar los usos agropecuarios. EFE