SAN SEBASTIÁN. DV. Un matrimonio de Legazpi falleció en un accidente de tráfico ocurrido ayer en Alsasua. Las víctimas eran Imanol G.M., y María Teresa A.S., ambos de 72 años. El vehículo en el que viajaban colisionó por alcance contra un camión que estaba parado.
Fuentes de la Guardia Civil de Tráfico de Navarra informaron de que el suceso ocurrió sobre las cinco de la tarde, en el kilómetro 399 de la carretera A-I, a su paso por Alsasua. Por causas que no fueron precisadas el vehículo en el que viajaban las víctimas, un Seat Ibiza de color rojo, con placas de matrícula de San Sebastián y que circulaba en sentido hacia Vitoria, colisionó por alcance contra un camión. El transporte pesado permanecía estacionado en el arcén, al parecer, como consecuencia de una avería que había sufrido.
A resultas del percance, el matrimonio legazpiarra quedó atrapado en el interior del coche. Imanol y María Teresa resultaron con lesiones de extrema gravedad y fallecieron prácticamente al instante, sin que las unidades asistenciales del Gobierno de Navarra que se desplazaron al lugar pudieran hacer nada por salvar sus vidas.
Los cadáveres fueron conducidos al Instituto de Medicina Legal de Pamplona, al objeto de serles practicadas las correspondientes autopsias. La Guardia Civil ha abierto una investigación para esclarecer las circunstancias en las que se produjo el suceso.
Tras el siniestro, agentes del instituto armado se pusieron en contacto con la Guardia Municipal de Legazpi, a cuyo máximo responsable informaron de lo acontecido, al tiempo que le pidieron que se lo comunicara a la familia. El responsable policial dio aviso a una hija.
Imanol G.M. y María Teresa eran muy conocidos en la localidad. Al igual que muchos legazpiarras, el esposo había trabajado desde muy joven en la empresa Patricio Echeverría. El matrimonio tenía cuatro hijos, tres varones y una mujer.
La muerte de los esposos causó una honda conmoción en Legazpi, localidad que estos días festeja las fiestas patronales de Santikutz.
Fuentes de la localidad consultadas indicaron que en el momento del suceso el matrimonio se dirigía hacia la localidad riojana de Casalarreina. Los esposos habían salido de Legazpi sobre las cuatro de la tarde.
Cuatro muertos en Sevilla. El municipio sevillano de Brenes se despertó ayer conmocionado al conocer la trágica muerte de cuatro de sus vecinos, de entre 18 y 21 años, en un trágico accidente de tráfico, el más grave de los registrados en la operación salida. Otras dos personas, entre ellas el conductor de un camión, resultaron heridas de diversa consideración, informó Colpisa. El Ayuntamiento de la localidad ha decretado tres días de luto y ha cedido el pabellón de deportes para la celebración conjunta hoy de los funerales.
El accidente se produjo sobre las 2.40 horas en el kilómetro 4 de la carretera que une el barrio sevillano de Parque Alcosa con Brenes, una localidad de 13.000 habitantes. Por motivos que aún se desconocen, el Seat León en el que iban cinco jóvenes se salió de la calzada -una vía secundaria sin arcén por la que circulan numerosos camiones al ser la ruta hacia polígonos industriales-, atravesó la mediana y chocó de manera frontolateral con un camión que circulaba en dirección contraria. A causa del impacto, cuatro de los jóvenes fallecieron casi en el acto, mientras que el conductor del turismo resultó herido de gravedad con politraumatismos y tuvo que ser trasladado al hospital universitario Virgen Macarena, donde permanece estable. El conductor del camión, cuya identidad tampoco ha sido facilitada, resultó herido leve.
El alcalde de Brenes, Marcelino Contreras, explicó que los fallecidos fueron identificados como J.C.G.V., de 21 años, y F.G.D., de 19 años, primos hermanos; y A.M.M.G., de 18 años y primo segundo de uno de ellos. El cuarto fallecido era A.F.T.P., de 21 años. El regidor indicó además que los tres familiares habían estado celebrando durante la jornada del jueves la comunión del hermano pequeño de uno de ellos, y a su término decidieron salir a tomar una copa por la capital hispalense con otro amigo.
Los cuerpos eran velados ayer por sus familiares entre escenas de gran dolor. Algunos de ellos requirieron incluso ayuda psicológica.