BEASAIN. DV. Madrugadores y mucho llegan esta año los Loinaces, que se unen al puente festivo del 1 de mayo, cogiendo el testigo festivo dejado por Legazpi y Lazkao.
No son fiestas patronales, el patrón de la villa, San Martín de Loinaz, se festeja el 5 de febrero. Son los Loinaces o Loinatz Jaiak,el origen de estos festejos, hay que ubicarlo hace seis siglos, en las afamadas ferias de Loinaz (S.XV), que junto a las de Santa Lucia e Iturriotz eran las más importantes de aquella Gipuzkoa. Su realización en descampado, alejados de los núcleos urbanos, por mandato eclesial obligó a trasladarlas a los pórticos de la iglesia y alrededores.
Son posteriormente unas fiestas ligadas al santo de Loinaz, sobre todo a partir de la creación de la Cofradía de San Martín de Loinaz (1672),
Los festejos programados en esta primera jornada de las Loinatz Jaiak, este año como viernes de puente que es, arrancan al mediodía y lo hacen con el lanzamiento del chupinazo y la kalejira a cargo de las bandas de música y txistularis.
Por la tarde llegará la apertura de la feria de espectáculos, la muestra del hogar y como novedad los gigantes del Casco Viejo de Iruña. La tradicional Bajada de Mari que volverá a llenar la plaza y las calles adyacentes, cederá el testigo a la txaranga Koskola y a los conciertos en la plaza Bideluze y en las txosnas.