OÑATI. DV. Una voz sobria y personal; canciones profundas, llenas de referencias a la canción popular, al rock, a nuevas sonoridades, éste es el sello personal e inconfundible del cantautor oñatiarra Ruper Ordorika, que estos días se encuentra presentando su último trabajo: Hamar t"erdietan. 10.30 p .m. (Elkar), un directo donde vuelve a comparecer rodeado de sus mugalaris de siempre pero reforzados con David Soler, (steels), Harkaitz Miner (violín y acústicas), y Dani Pérez (guitarras), haciendo un guiño horario porque «todos los bolos en Euskadi se anuncian a la hora y siempre terminan de empezar media hora más tarde».
Con una edición cuidada que incluye un DVD con seis de los temas interpretados los días 26 y 27 de octubre de 2006 en el antzoki de Bilbao, Ordorika reconoce que había evitado los temas registrados en su otro directo, Gaur, 2.000, cuyo repertorio ha optado por desterrar. «Sé que hay clásicos que se han quedado fuera, pero lo primero que hicimos fue quitar de salida los incluidos en el otro directo».
En este disco Ruper hace una nueva versión de su repertorio más imprescindible y culmina una etapa importante, aquella que le ha llevado a girar con la última formación de Mugalaris desde el año 2001.
Pueden escucharse canciones como Egin kontu, Martin Larralde, Ene herrian, Etzanda, Herdoilarena o Ia egunsentia da, con textos compuestos por Ruper, Bernardo Atxaga o Joseba Sarrionandia.
Hamar t´erdietan. 10,30 p.m. «incluye partes musicales muy bonitas y sorprendentes», y puede ser considerado como un fin de etapa y, al mismo tiempo, un nuevo punto de partida. «Es un disco que se remite a lo hecho, pero también me sirve un poco para el futuro. Destila bien lo hecho hasta ahora, sirve como muestra. Pero a mí me gusta cambiar, lo necesito. Busco siempre mirar hacia adelante, es mi método. Algunas canciones tienen muchos años y ver que funcionan y que tengo ganas de cantarlas, es bueno», aseguró en la presentación realizada en Bilbao.