VITORIA. DV. Hoy al pasear por las calles del Casco Viejo de Gasteiz cuesta creer que hubiera un tiempo en que éstas fueran las arterias principales del comercio en la ciudad. A pesar de la revitalización que se está llevando a cabo en la zona, son muchos los establecimientos que han tenido que bajar la persiana. Pero no siempre fue así. A partir del siglo XIII la situación era bien distinta y la vida comercial se desarrollaba allí. Entonces Vitoria era cruce de caminos entre el norte y el sur y quedó unida a Castilla, convirtiéndose en un importante centro de intercambio y comercio. Ahora, esa época medieval se puede recrear con el Paseo Cultural que la Oficina de Turismo ha organizado para este sábado.
Bajo el título Vitoria, parada y fonda, la visita pretende seguir el rastro que mercancías, comerciantes, artesanos y viajeros han dejado en las calles, en las puertas o en las construcciones de la ciudad. Así, durante cerca de dos horas, aquellos que se inscriban podrán recorrer parte de la Vitoria medieval, al tiempo que admiran la riqueza que se generó sobre todo durante los siglos XIV, XV y comienzos del XVI. «Hoy sólo vemos las huellas. Hay que imaginar una ciudad amurallada y un enclave político en el camino de Castilla a Francia y al cantábrico, que tenía un aspecto económico importante porque por ahí entraban y salían las personas y las mercancías», explicó Paquita Vives, historiadora del arte y encargada de guiar la visita como miembro de Investigación y Difusión Chapitel.
En el paseo no sólo se tratarán los aspectos morfológicos, sino que también se recordarán algunos de los mercaderes más destacados de la época como los Sánchez Bilbao, que mandaron construir la Casa del Cordón a finales del siglo XV alrededor de una torre medieval del XIII ó aquel que «hizo construir su enterramiento personal en la parroquia de la Catedral de Santa María».
Itinerario
El itinerario parará en algunos de los puntos estratégicos como la propia Casa del Cordón, que debe su nombre al cordón de la orden franciscana que rodea el arco de entrada; el recinto de la muralla, la iglesia de San Pedro o la plaza de la Burullería. El Portalón será otro alto en el camino. Y es que, el conocido restaurante vitoriano, ahora renovado, fue hace años casa de comercio. «Visitaremos el edificio por dentro para reconocer huellas de una posada medieval y veremos elementos de construcción para poder intuir», indicó.
De esta manera, los asistentes podrán viajar en el tiempo y rehacer en su mente la vida que imperaba en aquella época. Para que se hagan una idea más profunda también recorrerán algunas de las calles de la almendra gasteiztarra, cuya denominación hace referencia a los gremios profesionales que allí se asentaban. Ejemplo de ello son Cuchillería, Zapatería, Herrería, Correría o Pintorería. «Una de las razones por las que está declarado conjunto monumental es porque todavía mantiene la estructura medieval de las calles, por lo menos en el solar», argumentó Vives.
Inscripciones
El éxodo hacia el medievo se efectuará a las 11.00 horas desde la Oficina de Turismo (plaza General Loma) y las plazas son limitadas. Los interesados tienen de plazo hasta las 19.00 horas de hoy para inscribirse en la oficina. El preció será de 5 euros y los menores de 16 años tendrán que ir acompañado por alguna persona mayor.