Llegada al aeropuerto de Loiu de los cinco pescadores vascos secuestrados en Somalia en el pesquero Playa de Bakio. /DAVID APREA

Fátima Iturria, novia del marinero Jaime Francisco Candamil mira el reloj durante la espera en el aeropuerto de Bilbao. [TELEPRESS]
Los cinco marineros vascos, miembros de la tripulación del atunero "Playa de Bakio secuestrado durante una semana por piratas en Somalia, han llegado hoy al aeropuerto de Loiu, donde se han podido reunir por fin con sus familias, que les esperaban ansiosas y nerviosas.
Entre una fuerte espectación mediática, los cinco marineros vascos han aparecido sobre la una del mediodía en una de las puertas de salida del aeropuerto bilbaíno acompañados de delegado del Gobierno, Paulino Luesma, y el consejero de Agricultura y Pesca, Gonzalo Saéz de Samaniego.
En una breve intervención sin preguntas de los periodistas, el marinero de cubierta vizcaíno Gotzon Clemos ha dado "muchísimas gracias" por el recibimiento y ha destacado que el Gobierno central y el vasco "se han portado divinamente" con ellos.
Ha explicado que no hacían más declaraciones porque estaban "reventados" tras el secuestro y el viaje desde la Seychelles a Bilbao con escala en Madrid, a donde han llegado a las 7.15 horas de esta mañana.
«¿Pero quién viene?»
Con esta aparición finalizaba una "pesadilla" que comenzó el domingo día 20 de abril, cuando el "Playa de Bakio", con 26 tripulantes a bordo, -ocho gallegos, cinco vascos y trece africanos- era secuestrado por unos piratas somalís mientras faenaba en aguas del Indico.
La tripulación era finalmente liberada sana y salva, el pasado sábado, 26 de abril, y hoy, poco después del mediodía, los marineros vascos podían abrazarse con sus familiares.
En concreto, el avión que los trasladaba desde Madrid ha tomado tierra en el aeropuerto vasco sobre las 12.34 horas -una hora más tarde del tiempo previsto-, en medio de un gran espectación mediática en el aeródromo que hacía que los viajeros que llegaban a Bilbao se asombraran ante la expectación y preguntaran a los medios; "¿pero quién viene?".
Unas horas antes, los familiares de los cinco marineros han ido haciendo acto de presencia en el aeródromo, aunque muy pocos han querido hacer declaraciones a los medios.
«El futuro es hoy»
Entre ellos, estaba Fátima, la compañera del caldereta guipuzcoano Jaime Candamil, quien ha utilizado la expresión "el futuro es hoy" para describir las sensaciones que estaba viviendo momentos antes de encontrase con su pareja.
La mujer ha comentado que había podido hablar esta misma mañana con Candamil, quien según ha dicho estaba al igual que sus compañeros cansados, aunque ha querido precisar que "es un viaje de vuelta, no de ida, y se lleva de otra manera".
Tanto ella como la madre del marinero han asegurado que lo único que deseaban hoy era "disfrutar del día", al tiempo que explicaban que el plan era ir a comer por ahí, "de menú".
"Lo besaré y lo abrazaré por todos lo días que hemos pasado", ha afirmado la madre de Candamil.
A descorchar champán
También ha tenido unas palabras con la prensa Onintza, la hija Clemos, quien ha asegurado que en cuanto llegasen a casa descorcharían unas botellas de champán para celebrar el regreso.
Tras esas declaraciones, tanto Fátima como Onintza han pasado junto al resto de los familiares a una sala de autoridades, donde se ha producido en privado el esperado encuentro.
Después ha venido la foto oficial en la puerta de llegadas del aeropuerto y a continuación cada uno ha emprendido la vuelta a casa.
Aunque no ha querido hacer declaraciones a la prensa, EFE ha sido testigo de la llegada de Clemos al bar de un familiar, donde el marinero ha compartido un vino con su cuñado y varios amigos que le esperaban en la barra. Un brindis para un final feliz.