En Gipuzkoa a Luis Aragonés no le preguntaron por Raúl, pero él quiso dejar claro que no era un tema tabú, sólo que ahora mismo entiende que esa polémica perjudica más que a nadie a un jugador «importantísimo». Luego, en el curso de su exposición dejó claras las líneas maestras de su trabajo: «Yo cogí una selección y quiero dejar construido un equipo. Eso quiere decir que a veces se puede quedar fuera el mejor porque prima la manera de jugar o la convivencia dentro del grupo. Me gustaría dejar un equipo que ya en 2010 pueda hacer algo, aunque ahora también vamos a tratar de hacer una buena Eurocopa».
Recordó que el trabajo del seleccionador tiene poco que ver con el del entrenador de un club «porque no existe el día a día. Por eso necesito mucho más tiempo, a veces más de cuatro años».
Planteó que son tres las preocupaciones que tienen los técnicos de la selección para la preparación del Europeo: «La primera es el descanso de los jugadores. Por eso, tras una jornada de convivencia les concederemos una semana de descanso para que limpien la cabeza de todo lo que han vivido en la Champions y en la Liga. Más que cansados físicamente, llegan mentalmente agotados. Por eso es importante que tengan unos días para desconectar. La segunda cuestión es manejar el tedio. Quince días de concentración son terribles. Así que haremos ciclos de cuatro días de trabajo y uno de descanso. El tercero es la preparación del trabajo físico, táctico y técnico».
Sobre la preparación física, Paredes apuntó que «es más importante no desentrenar que entrenar. Es etapa de mantenimiento. Hay que mejorar todos los aspectos y no acumular cansancio».
Luis elogió a Italia y Francia -«para mí las dos mejores selecciones del mundo»- y reivindicó a los suyos: «Hemos hecho un buen grupo. En 2007 hemos ganado diez partidos y empatado dos. No somos favoritos, pero yo tengo que creer que vamos a llegar a la final y vamos a ganarla. Ojalá».