madrid. La asociación del colectivo de Técnicos del Ministerio de Economía y Hacienda (Gestha) denunció ayer que los controles físicos aduaneros a los que sometieron las partidas de aceite de girasol a granel procedentes de Ucrania se realizaron mediante escáner, sin efectuar los análisis de laboratorio pertinentes, con el fin de comprobar que no presentaban ningún tipo de irregularidad y que no constituían un peligro para la salud pública.
Según esta asociación, desde enero hasta la fecha llegaron a las aduanas españolas una veintena de partidas de aceite de girasol procedentes de Ucrania, cerca de 53.000 toneladas, de las que sólo una partida pasó «teóricamente» el control físico en Aduanas que exige la ley europea y que debería haber ido más allá de una mera comprobación por escáner.
La Agencia Tributaria, a través de su departamento de Aduanas, desmintió esta supuesta falta de control tanto sobre las importaciones de aceite de girasol como sobre otros productos que acceden al mercado interior desde países de fuera de la Unión Europea.
Todos los controles
«Aduanas mantiene todos los controles legales y paraliza todas las importaciones que no acrediten los certificados correspondientes, incluidos los sanitarios», subrayó la Agencia Tributaria en un comunicado público. La nota destaca que Aduanas también registra la importación de los productos y permite su trazabilidad, lo que ha permitido que de forma inmediata, una vez conocida la alerta, «se pudiera enviar información de todas las importaciones de aceite de girasol, y su destino, para que actuaran los responsables sanitarios».
Gestha sostiene que el control documental se realizó sólo sobre el 55% de las partidas. Indica además que no descarta que se haya introducido aceite originario de Ucrania por fuera de las aduanas, tras conocerse que la compañía francesa Saipol importó por el puerto de Sète 2.600 toneladas de aceite contaminado. COLPISA