SAN SEBASTIÁN.DV. «Diálogo sí; entendimiento, sí; aventuras, nunca». José Luis Rodríguez Zapatero trasladó anoche a Juan José Ibarretxe su disposición a desarrollar un «trabajo conjunto» por el «bien» del País Vasco, pero también le advirtió de que no podrá realizar la consulta el próximo mes de octubre. Un doble mensaje que el presidente del Gobierno le reiterará en persona durante la entrevista que ambos dirigentes celebrarán antes de finales de junio, cuando el jefe del Ejecutivo autónomo pedirá el respaldo del Parlamento Vasco a su referéndum.
Las palabras que pronunció Zapatero ayer en el programa de TVE 59 segundos fueron muy similares a las que dirigió al portavoz del PNV, Josu Erkoreka, durante la sesión de investidura celebrada hace varias semanas en el Congreso de los Diputados. Entonces, el representante peneuvista le pidió que «arriesgase» para solucionar el «conflicto» vasco. En un tono muy duro, el presidente del Gobierno respondió: «Tengo una propuesta. Entendimiento sí, aventuras no». Además, instó al PNV a lograr primero un acuerdo en Euskadi. Una postura muy similar a la del PSE.
Durante su intervención televisiva de anoche, Zapatero mantuvo la misma línea. A preguntas de los periodistas, subrayó que «diálogo, entendimiento conjunto, sí; por el bien del País Vasco y del conjunto de España». Pero también quiso dejar claro que su disposición tiene límites: «Aventuras, nunca».
En este sentido, insistió en que «haremos cosas juntos», pero volvió a frenar las pretensiones de Ibarretxe resaltando que «no va a suceder» que se «rompan las reglas de juego» y se intente «un proyecto que cada vez tiene menos apoyos en la ciudadanía vasca».
Sobre la posibilidad de que el lehendakari apueste por sustituir la consulta por un adelanto electoral a octubre, Zapatero recordó que la convocatoria de unos comicios autonómicos no es una cuestión de su competencia, pero «sí asegurar que no va a haber esa consulta ni ninguna otra en España que no respete el ordenamiento constitucional y las leyes».
Zapatero volvió así a dejar clara a Ibarretxe cuál será su postura durante la reunión que, previsiblemente, se celebrará antes de finales de junio en La Moncloa. El lehendakari quiere que el encuentro sea el arranque de una negociación bilateral entre los dos ejecutivos para la «normalización» vasca. Sin embargo, el Gobierno y el PSE-EE han rebajado esas expectativas.
«No al diálogo con ETA»
Anoche, el presidente reiteró «con contundencia» que no habrá diálogo con ETA, enfrió la posibilidad de suscribir un acuerdo antiterrorista en el que participen el PNV y el PP y apostó en cambio por buscar objetivos «razonables» y un «cierto entendimiento». Explicó que todavía no hay fecha para reunirse con Mariano Rajoy en La Moncloa, a la espera de cómo evolucionen las conversaciones entre los portavoces de ambos partidos en el Congreso. No obstante, llamará al jefe opositor antes del final del actual periodo de sesiones -es decir, antes del verano-, convencido de que los españoles le enviaron en las elecciones generales el mensaje de que debe llegar a acuerdos con el PP.
Sobre el debate interno en del principal partido de la oposción, Zapatero consideró que el PP debería haber iniciado su debate interno hace cuatro años y opinó que cuando se oye discutir tanto sobre un líder u otro, es que falta el proyecto político. Advirtió de que cuando un partido tiene un proyecto político que cohesiona y marca un rumbo de país, «el liderazgo es espontáneo, natural, emerge». A su juicio, lo que precede al liderazgo no es un nombre y un apellido, sino un proyecto para el país.
El jefe del Gobierno, quien se mostró convencido de que Carme Chacón va a ser «una gran ministra de Defensa», ha reiterado su intención de que el 37 Congreso del PSOE, que se celebrará del 4 al 6 de julio, sea «el del cambio» porque ha dicho que siempre hay que innovar y no está satisfecho con «varias cosas» que desea modificar. Por último, garantizó que el poder no le ha cambiado ni le va a cambiar y destacó el triunfo del PSOE en el 9-M.