Efectivos de la Ertzaintza detuvieron ayer a tres jóvenes en Amorebieta (Vizcaya), vecinos de Elgoibar, acusados de haber robado casi 3.000 kilos de cobre de una empresa ubicada en Zaratamo (Vizcaya), según han informado hoy fuentes de Interior.
La operación policial se inició el pasado domingo cuando el responsable de una empresa de Zaratamo denunció que habían sustraído diverso material de cobre y que habían localizado parte de ello en la orilla de un río cercano a la empresa.
Los agentes que se trasladaron al lugar de los hechos encontraron 25 piezas que sumaban 800 kilos de cobre y, además, hallaron tres lanchas neumáticas y unas cuerdas de nylon que, a modo de polea, estaban preparadas para el traslado del material robado de una orilla a la otra.
Ese mismo día, varios agentes descubrieron otros 20 paquetes de material de cobre embalado escondidos en una pista no asfaltada y de difícil acceso, a dos kilómetros de la gasolinera de Boroa en el municipio vizcaíno de Amorebieta, que pertenecían a la misma empresa de Zaratamo que había denunciado el robo.
Investigación abierta
La policía autonómica decidió montar un dispositivo de vigilancia a la espera de que los autores del robo llegaran para cargar el material sustraído.
Finalmente, sobre las nueve de la mañana de ayer, los presuntos ladrones, de 19, 26 y 36 años, llegaron en un vehículo Opel -modelo Astra Caravan-, matriculado en Navarra y comenzaron a cargar el cobre robado.
Acto seguido, varias patrullas les interceptaron y procedieron a su detención, acusados de un presunto delito contra el patrimonio, aunque la investigación sigue abierta para intentar recuperar el resto del cobre sustraído, ya que sólo se ha podido hallar la mitad.