SAN SEBASTIÁN.DV. Un nuevo festival de cine nace mañana en Donostia y Errenteria, bajo el nombre de Lupa. Una muestra en torno a uno de los géneros cinematográficos más pujantes, el documental, que surge con modestia pero con la ambición de convertirse en un foro para los creadores y una cita de interés para los espectadores.
La primera edición de Lupa permitirá ver, en sesiones gratuitas, documentales combativos como los del argentino Grupo de Cine Insurgente, trabajos de más presupuesto, como Septiembres o Lucio, y obras personales, Angor o Bartolo.
La muestra tiene su origen en la programación de 'cine pobre' que el colectivo Mikelazulo Kultur Elkartea programa habitualmente en su sede de Errenteria. Aprovechando los contactos realizados, y sumando fuerzas con otro colectivo que se mueve en la cultura alternativa, Banda Bat, se han animado a montar la primera edición de Lupa, que arranca mañana en San Sebastián y se desarrollará del viernes 2 al domingo 4 de mayo en Errenteria. De la respuesta del público a la iniciativa dependerá que Lupa pueda tener nuevas y mayores ediciones.
Desayunos con debates
Lupa tendrá dos patas, las proyecciones gratuitas de documentales por las tardes, y los encuentros que el viernes y el sábado a la mañana reunirán a creadores, productores y distribuidores de documentales en el local de Mikelazulo. Allí, en torno a un desayuno, intercambiará experiencias una quincena de profesionales, guipuzcoanos pero también procedentes de Pamplona, Barcelona, Madrid, Italia, Argentina y Uruguay. Los contenidos del documental, con la siempre problemática frontera entre realidad y ficción, y las maneras de producirlos y distribuirlos serán temas de los debates.
A la hora de elegir a los invitados, que presentarán sus trabajos al público en las proyecciones, Mikelazulo y Banda Bat han querido buscar la pluralidad. Como comenta David Aguilar, miembro del equipo organizador, «nos interesaba juntar a gente que trabaja en distintas líneas del documental, personas que se mueven en una línea más combativa o de denuncia con otras que entienden el documental como algo más personal, más poético, gente que trabaja desde dentro de la industria con otros que usan fórmulas autogestionarias».
La muestra se inaugurará mañana a las 19.00 horas en sala Kutxa de la calle Arrasate, en Donostia, con Gaviotas blindadas (tercera parte), última entrega de un trabajo de investigación sobre la experiencia del partido revolucionario argentino PRT-EPR. También en una línea de documentales combativos están Yo pregunto a los presentes y En la boca del león, los dos trabajos del Grupo de Cine Insurgente que desde Argentina podrán verse el viernes en Errenteria.
El sábado, la muestra repescará dos documentales del año pasado con una producción más potente, Septiembres, de Carles Bosch (Balseros), que cuenta varias historias de amor y desamor protagonizadas por reclusos de la prisión de Soto del Real, y Lucio, sobre el peculiar personaje navarro, que se estrenó en el pasado Zinemaldia donostiarra.
El domingo, Lupa se despedirá con Bartolo, de Pitu García y David Aguilar, o la decadencia de la bahía de San Fernando (Cádiz) a través de los testimonios de los clientes de un bar, y Angor, mirada a la enfermedad del siempre personal realizador donostiarra Juan Miguel Gutiérrez.