IRUN. DV. El área de Urbanismo del Ayuntamiento de Irun llevará este miércoles al Pleno de la Corporación el PERI de San Miguel-Anaka para su aprobación inicial. Si el Gobierno consigue sacar adelante este punto, será la segunda vez que el ámbito supere el trámite. Ya lo hizo en 2001, aunque aquella tentativa de desarrollar el que se ha llamado el nuevo ensanche de la ciudad, se vio frenada por la posibilidad de que se ampliara la pista del aeropuerto de Hondarribia.
Más de un lustro después, los planteamientos no son muy distintos, pero varían algunas cuestiones. Una de ellas, una de las más polémicas del viejo PERI, que proponía el espacio triangular entre las calles Lepanto, Donostia y Blas de Lezo para equipamientos culturales, cuando los vecinos solicitaban que esa zona del campo de fútbol se replanteara como espacio verde. Así se incluye ya en el nuevo documento.
Ese Plan de Reforma Interior quiere convertir los 138.578 metros cuadrados del ámbito, actualmente poco aprovechados y casi sin urbanizar, en un espacio urbano más allá de lo residencial. Es cierto que la vivienda, especialmente la VPO, ha sido la referencia casi siempre que se ha hablado de San Miguel-Anaka. Se prevé construir 1.092 pisos (apurando el límite del Plan General), de los que 844, el 75%, se destinarían a VPO. La cifra también es mayor que en la del PERI de 2001, época en la que se hablaba de 744, y además, el Ayuntamiento espera que un acuerdo con el Gobierno Vasco permita sacar el 25% de las 844 viviendas en régimen de alquiler.
Pero según fuentes municipales, lo que se pretende también con este proyecto es paliar los déficit que actualmente padecen las zonas contiguas, especialmente la de San Miguel. Por eso se planean 28.462 metros cuadrados de zonas verdes, 5.277 corresponden al gran parque sugerido por los vecinos para el actual campo de fútbol. También surgirá una nueva plaza en la que desembocará la calle Luis de Uranzu. Será, según apuntan desde el Gobierno, algo mayor que la plaza del Ensache y además de usos comerciales, contemplará equipamientos culturales que el barrio también echa en falta.
El entorno de la plaza se reurbanizará para el peatón. La calle Donostia ganará una anchura superior a la del paseo de Colón, con una ancha acera arbolada enfrente de las casas actuales. Esta nueva avenida supondrá la conexión peatonal y en bicicleta para el barrio y el nuevo ámbito, y desembocará en dos rotondas: la de Zubimuxu y una futura, en el encuentro con la calle Anaka, «que abrirá un vial hasta la calle Aduana por un nuevo paso sobre el ferrocarril».
A estas nuevas referencias viarias debe sumarse la glorieta de Gibeanaka, que en la avenida de Letxunborro servirá para acceder a Anaka y al nuevo ámbito por la calle Jaizkibel.
Los equipamientos comunitarios previstos en el PERI superan los 21.000 metos cuadrados. No solamente el centro escolar de Lekaenea casi triplicaría su espacio (de 4.700 a 11.836 metros cuadrados), sino que podrá aprovecharse de los cerca de 8.000 m2 que se dedicarían a una zona deportiva de carácter público y al aire libre. A otros fines sociales y culturales está previsto que se le dediquen 1.931 metros cuadrados.