IRUN. DV. Que lo más comentado al término de un encuentro sea la actuación del árbitro, no es lo mejor. En el partido que el Real Unión le ganó al Palencia, el colegiado navarro Sáez García expulsó a dos jugadores de campo del conjunto palentino, a un hombre del banquillo y al delegado del equipo morado en la primera mitad. El choque estaba muy igualado en el once contra once, pero las decisiones arbitrales decantaron la balanza a favor del cuadro irundarra. La segunda parte fue un paseo para los unionistas, que no sufrieron para conseguir el triunfo. Los tres puntos permiten al equipo de Irun seguir a la estela de los cuatro primeros, pero tal y como esperábamos, la situación clasificatoria respecto al cuarto puesto no ha variado. El Real Unión sigue quinto, a un punto del Barakaldo.
El mayor escándalo del partido se dio en el descanso, cuando más caliente estaba la situación. La Ertzaintza tuvo que acudir para proteger al colegiado, que fue increpado por jugadores y un directivo del Palencia en el túnel de vestuarios. La tensión continuó cuando corrió el rumor de que el equipo morado no iba a saltar al terreno de juego en la segunda parte. Finalmente lo hicieron. Los segundos 45 minutos transcurrieron con normalidad y el Real Unión ganó 3-0.
La cuenta goleadora la abrió Sergio Francisco a los 46 segundos de la reanudación. Gabarain centró desde la banda derecha y el delantero irundarra batió a Roiz con una buena volea. El tanto de la tranquilidad fue de Goikoetxea, que superó al meta palentino con un disparo cruzado en el minuto 53. El 3-0 definitivo fue obra de Karanka, que aprovechó un rechace tras un disparo de Lucio.
Sin vuelcos
A pesar de la victoria, el regusto que deja la jornada sigue siendo un tanto amargo. Al mirar la clasificación, se puede observar que el Real Unión sigue fuera de los puestos de play-off. El Barakaldo cumplió y ganó a la Peña Sport, por lo que los vizcaínos siguen estando un punto por encima de los irundarras. Aun así, el Huesca y el Zamora no pudieron pasar del empate, por lo que los unionistas siguen con opciones de alcanzar a cualquiera, incluso a la Ponferradina.
Iñaki Alonso mantiene el mismo discurso e indica que «tenemos que seguir partido a partido. No tenemos que dispersar fuerza mirando a los demás. Ganando en Valladolid seguiremos muy cerquita de nuestro objetivo».
Sobre la polémica arbitral, Alonso fue muy claro. «Creo que la primera tarjeta fue roja. La segunda era amarilla, sólo le apartó las manos. Estar ahí abajo provocó que el Palencia perdiera los nervios y eso, a estas alturas, se paga».