IRUN. DV. En la antepenúltima jornada liguera, el Bidasoa-Irun empezó a despedirse de su fiel público con una clara victoria ante el Huesca, con quien estaba empatado en la clasificación. Los irundarras, sin Niklas Johansson ni Zsolt Szobol, que se lesionó enseguida, acallaron esas voces de agoreros que hablaban de relajación en la plantilla y ofrecieron un buen espectáculo ante un público selecto.
Artaleku albergó una de las entradas más pobres de la temporada y peor aún podría ser la de la despedida, al coincidir el partido contra el Cangas de Morrazo con el Sagardo Eguna, el 10 de mayo. Será casualidad, pero la anterior vez en que las gradas estuvieron más vacías, el sábado de Carnaval, el Bidasoa se destapó con otra exhibición ante el Palma del Río, logrando entonces su victoria más contundente de la temporada (38-26).
32-26 es también un resultado goloso y más lo era el 20-12 del descanso. Tras unos minutos de igualdad, en el primer tiempo los irundarras tuvieron un cuarto de hora pletórico y en firmaron un 13 de 14 en el lanzamiento para un parcial de 13-4 con el que noquearon a su invitado.
Gran primer tiempo
Tanto la elaboración como la finalización fueron buenos por parte amarilla, destacando Vladimir Duric. En la reanudación, David Agirrezabalaga tomó el relevo y firmó sus mejores minutos como bidasotarra, por lo menos, en Artaleku.
El Bidasoa-Irun se escapó en el marcador con un claro 27-17 y poco más podía hacer ya el el Huesca, salvo maquillar el resultado en un tramo final más descafeinado, dejando el marcador en ese 32-26.
Tras el partido, Aitor Etxaburu se mostraba «muy contento. Con los recursos justos y con la gente también justa físicamente, fue un partido muy bonito».
Ya antes de empezar, «era difícil jugar porque no teníamos lanzamiento exterior y ellos tenían un centro de la defensa con cuatro hombres de dos metros y más de 100 kilos, mientras que en nuestra primera linea el más alto era de 1'87 y 90 kilos. Pero supimos solventar bien ese problema, con las circulaciones de los pivotes abriendo su defensa, y con mucha movilidad que ellos acusaban en los movimientos laterales».
Puso algún pero a la retaguardia. «Podíamos haber defendido mejor. Al principio, no estaba contento con la defensa, porque además ellos marcaron en sus primeros cinco ataques, dejando sólo a Yeray. Pero el ataque iba bien y nos dio buenas ventajas».
Lesión de Szobol
Sin duda, lo peor del partido fue la lesión de Zsolt Szobol, que se retiró en el minuto siete del encuentro con una rotura de fibras en el gemelo de cuya gravedad se sabrá hoy. Es probable que el húngaro no juegue más esta temporada.
La próxima cita será este sábado, a las siete de la tarde, en la cancha de ese Barakaldo enrachado que tiene remotas opciones de alcanzar la segunda plaza y, así, el ascenso a la Asobal.