Quién sabe si tras el segundo fracaso de la moción de censura, -la del pasado jueves-, van a ir hacía el tercero. Todo es posible si la iniciativa, una vez más, queda en las ejecutivas de los partidos. Lo que ha quedado bien claro es que estas ejecutivas han fracasado, y volverán a hacerlo porque son incapaces de escuchar la voz de los militantes de sus respectivos partidos en Arrasate que son quienes conocen mejor que nadie qué opina el pueblo.
Los 49 días que hemos vivido en nuestro pueblo, desde aquel 7 de marzo en el que ETA dio un paso cualitativo en su particular «ley de partidos», asesinando a Isaías, vecino de nuestro pueblo, por pensar diferente, un asesinato que nadie entiende y nadie comparte, dan para hacer muchos balances y lo tendremos que hacer cada colectivo por nuestra parte y también, por qué no, en común.
Amenazas de expulsión provenientes de las ejecutivas de los partidos, calificativos de «cobardes» por actuar de forma diferente, apelando a «razones de Estado», constituyen, al igual que que la actividad de ETA, dos vías agotadas, sin salida.
Para salir del atolladero al que nos han llevado las «razones de Estado» y ETA, en Arrasate, se han dado algunos pequeños pasos buscando otra vía, la tercera vía, un camino diferente. Las militancias de base de Arrasate de Aralar, EA y Ezker Batua Berdeak-Zutik, hemos sido los que hemos comenzado a andar por ese nuevo camino, en muchos casos en contra de la opinión de nuestros dirigentes.
El que las cinco personas que nos representan en el Ayuntamiento a estos cuatro partidos hayan dejado bien claro con su voto (algunas desobedeciendo a sus propias Ejecutivas) que la moción de censura no tiene salida, es un paso importante, ya que es la primera condición que nos exige ese tercer camino que hemos comenzado a andar. No es el momento de cerrar puertas sino de abrirlas, de escucharnos, de entendernos y de buscar una salida a una dinámica que no nos lleva a ninguna parte y que no nos merecemos las personas de Euskal Herria.
Tras el último comunicado de ETA, la incertidumbre y la posibilidad de un nuevo horror están latentes, ante ello, otras partes (me refiero ahora a ANV) también tienen que empezar a implicarse públicamente, más allá de lo que han hecho esta vez en Arrasate, rechazando acciones que van en dirección contraria. A ellas también les pedimos valentía para desmarcarse de estrategias generales y dar pasos según las circunstancias de cada pueblo o hecho.
Juan Ramón Garai Bengoa
Zutik