El probable pago de un rescate para liberar a la tripulación ha desatado un rifirrafe político a raíz de las críticas del PP, que considera «extraordinariamente grave» que el Gobierno haya propiciado una negociación con una organización criminal. Anoche, en el programa de TVE 59 segundos, José Luis Rodríguez Zapatero anunció que los ministros de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, y de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, comparecerán próximamente en el Congreso para explicar los pormenores de la liberación.
El presidente recordó que, ante casos similares en países del entorno, «la oposición siempre se ha puesto del lado del Gobierno». El Ejecutivo «ha dado apoyo al empresario, ha volcado todos los esfuerzos diplomáticos y políticos para garantizar la seguridad con resultado positivo; esto es lo que cuenta», dijo, sin confirmar si se ha pagado rescate. También Moratinos, de viaje en Argentina, destacó que «salvar a los españoles, garantizar su regreso a sus casas y protegerles no tiene precio», tras explicar que aaún no se había hecho una estimación sobre el coste de la operación diplomática y militar.
Horas antes, el PP pedía la comparecencia ministerial confirmada por Zapatero. «Les vamos a preguntar qué tipo de intervención ha tenido en la solución de la crisis, porque la negociación de un Gobierno con una organización criminal es perfectamente inaceptable», argumentó el portavoz de Asuntos Exteriores del grupo popular. Gustavo de Arístegui aclaró que su partido otorgó al Gobierno «un margen de maniobra» para poder resolver la crisis. El portavoz diferenció la actuación del Ejecutivo español de la estrategia del Gobierno francés para liberar recientemente al velero secuestrado por piratas somalíes. «El dinero que entregaron los franceses tenía localizadores y después persiguieron a esos delincuentes, que ahora van a ser juzgados», dijo.
El secretario general del PSE, Patxi López, asumió ayer que «probablemente» se haya pagado el rescate, al igual que han hecho las autoridades de otros países. «Nos tenemos que quedar con la alegría de que unos ciudadanos han sido liberados», apuntó.