san sebastián. DV. El transporte de productos alimenticios destinados al consumo humano en las bodegas de los grandes mercantes es una práctica extendida desde hace décadas, según confirman fuentes de la autoridad portuaria de Pasaia. Buques que hoy almacenan miles de toneladas de gasoil en sus depósitos, dentro de dos semanas pueden llevar agua para el consumo humano. «Durante años, barcos petroleros de unas 10.000 toneladas han venido suministrando agua a la ciudad de Ceuta y, que yo sepa, no se tiene conocimiento de que se hayan registrado intoxicaciones», afirman las fuentes citadas.
Los mercantes que habitualmente realizan este tipo de transporte deben someterse a rigurosos controles cada vez que las empresas navieras reciben el encargo de cambiar el tipo de material para el transporte. En este sentido, señalan que un mercante bien puede llevar en un viaje una carga de vino y regresar con otra de aceite. En estos casos, lo habitual es que la firma que encarga el transporte de la mercancía solicite de «sociedades clasificatorias» que expidan los oportunos informes y certificados que garantizan que los tanques se encuentran en las debidas condiciones para llevar la mercancía, sin que ésta sufra ninguna alteración. «Estas empresas cuentan con el personal especializado que inspecciona el barco y comprueba si quedan restos del producto que con anterioridad ha almacenado. Esta clase de exigencias son muy frecuentes, es lo normal. Nadie que tenga un cargamento que, en principio, cabe suponer tiene un elevado valor económico, se expone a que sufra un deterioro durante el transporte o, aún peor, quede inservible por no haber comprobado que las bodegas se encontraban debidamente depuradas. Además, las compañías que aseguran la carga exigen este tipo de certificados, ya que de lo contrario no se responsabilizan si sucede alguna incidencia», señalan desde el puerto.
En este sentido, las fuentes consultadas en Pasaia no aciertan a comprender cómo la empresa que había adquirido el aceite de girasol no exigió este certificado.
Las mismas fuentes indican que en la actualidad existen medios técnicos que permiten eliminar cualquier resto contaminante de los barcos para poder transportar alimentos. «Las empresas navieras cuentan con personal, principalmente químicos, que saben qué tipo de productos son necesarios para hacer desaparecer cualquier elemento que puede contaminar la carga que se prevé transportar. Y si no cuentan con los recursos humanos, hay empresas que sí lo hacen», afirman.
El material que se emplea para la limpieza de los buques es posteriormente recogido en un tanque de residuos que obligatoriamente hay que vaciarlo en lugares específicos.