san sebastián. DV. La Fiscalía de la Audiencia de Gipuzkoa solicita una condena de dos años de prisión para un automovilista que fue detenido después de sufrir un accidente en Irun y descubrirse que conducía sin seguro, bajo la influencia de bebidas alcohólicas y con una pierna escayolada. El ministerio público estima que el conductor «puso en peligro la vida e integridad de los ciudadanos».
Los hechos, según precisa la Fiscalía en su escrito de calificación provisional, tuvieron lugar la noche del 17 de febrero del pasado año cuando el inculpado, Iñigo S. M., con domicilio en Irun, conducía por el paseo Colón de la ciudad fronteriza un vehículo Opel Astra, con placas de matrícula de San Sebastián, sin el seguro obligatorio, sin permiso de conducir, bajo la influencia de bebidas alcohólicas y, además, con una pierna escayolada.
Peligro para la vida
La acusación pública relata que el inculpado, que rodaba a 80 kilómetros por hora, una velocidad superior a la permitida en el caso urbano, actuó «con total desprecio a las normas más elementales de la circulación» y puso «en manifiesto peligro la vida e integridad», tanto de los viandantes como de los conductores de otros vehículos que circulaban por la zona.
En este sentido, la Fiscalía señala que el conductor traspasó un cruce peligroso, se saltó dos pasos de cebra y colisionó por alcance con un Volkswagen Polo. Como consecuencia del impacto, el coche del inculpado «voló», afirma el fiscal, y quedó semivolcado tras estrellarse con otros cuatro turismos que sufrieron diversos desperfectos.
El caso, sin embargo, no quedó ahí. El acusado, a pesar de hallarse conmocionado por la fuerte colisión sufrida, estar bebido, tener una pierna escayolada por haber sido operado de una fractura de peroné y de haber dañado varios coches se dio a la fuga a pie. Previamente, había intentado arrancar el turismo, si bien desistió toda vez que el vehículo se le calaba una y otra vez.
Tras el siniestro, al lugar de los hechos acudieron dos agentes de la Policía local de Irun que practicaron las diligencias que consideraron oportuna.
La Fiscalía considera que el conductor incurrió en un delito de conducción temeraria por el que solicita dos años de prisión y la privación del permiso de conducir por un periodo de cinco años.
El escrito fiscal precisa que todos los propietarios de los coches que resultaron con desperfectos renunciaron expresamente a ejercer las acciones civiles, toda vez que, según sus manifestaciones, fueron debidamente indemnizados.