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RSS | ed. impresa | Regístrate | 25 julio 2008

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CARTAS AL DIRECTOR
Comprensión con el Alzheimer
28.04.08 -

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A veces nos quejamos de la falta de empatía que nos toca padecer por parte del médico cuando estamos enfermos o acompañamos a algún familiar. Pero con esta carta lo que quiero es poner en evidencia a otros «profesionales» que trabajan de cara al público. ¿Cómo se definiría la profesionalidad de un conductor de autobuses? ¿En llegar puntual a las paradas, cobrar lo más rápido posible y evitar que nadie se cuele? ¿Y la cajera de un supermercado? ¿En cobrar lo más rápido posible y que la caja cuadre? ¿Y la persona que se encuentra tras la ventanilla de un banco?... Soy hija de una enferma de Alzheimer. Un enfermo de este tipo se encuentra cada día con muchos obstáculos. Para la sociedad, este enfermo sólo es evidente cuando se encuentra en un estado avanzado de la enfermedad. Un enfermo con demencia (sobre todo en la fase inicial, es decir, cuando aún puede ser autónomo pero tiene «goteras») se encuentra con un montón de dificultades en su día a día. Se encuentra que al pagar en el autobús en el bonobús no tiene dinero y que el billete más pequeño es uno de 50 euros, que se le ha olvidado el monedero al ir a hacer la compra, que el cajero automático le ha comido la cartilla o la tarjeta porque no recordaba la clave, y así un largo etcétera. A todos estos problemas le podemos añadir la falta de empatía de las personas que he ido mencionando. Sí. Para que esto pueda ser más llevadero, recomiendo a todos una dosis de compresión y una pastillita de paciencia con todos nuestros congéneres.
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