san sebastián. DV. La periferia tomó ayer el Centro durante media hora. Alrededor de doscientos vecinos recorrieron el manifestódromo contra la política urbanística municipal y el «menosprecio» del Ayuntamiento. Provenían sobre todo de Herrera, Larratxo, Altza y Egia, pero también de Intxaurrondo, Amara, el Antiguo, Ulia... Formaron una marcha verde -el color de sus muchas banderas y pancartas- que se hizo oír. Y cómo.
Un bombo, un tambor y alguna cacerola a la argentina marcaban el ritmo. La mitad de los manifestantes pitaban sus silbatos sin orden ni concierto de manera incesante. Los espectadores no salían de su asombro. En general, tuvieron paciencia, salvo una señora que tuvo un roce dialéctico con algunos protestantes.
Los manifestantes de todas las edades habían partido a la una y cuarto del Boulevard portando lemas como La periferia también existe, No somos ciudadanos de segunda, Herrera SOS, San Luis plaza bai, Derribo del vial, Larratxo no aguanta más, Altza SOS o pidiendo un ambulatorio «digno» para Egia. La marcha discurrió por las calles Hernani, Avenida de la Libertad y Oquendo antes de volver al punto de partida, donde los portavoces de las asociaciones de vecinos tomaron la palabra.
La vicepresidenta de Herripe (asociación de vecinos de Herrera), Isabel Pac, denunció que sus «pueblos y barrios» tienen que «soportar lo que les sobra en el marco incomparable», además de la desatención y la falta de inversiones públicas. En este sentido, el presidente, Miguel Ángel Zapirain, echó en cara al alcalde y al concejal de urbanismo que, si sus proyectos siguen adelante, Herrera «se convertirá en un pozo de ruido y contaminación con calidad de vida inexistente, en un lugar irrecuperable». Actualmente, el barrio es «un sitio de paso». Por eso Herripe tiene su propio proyecto.
Los organizadores se mostraron muy satisfechos con el resultado de la convocatoria y anunciaron que pronto se repetirá, pues la aprobación inicial del Plan General está prevista para el 19 de mayo.