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Economía

MUJERES EMPRENDEDORAS
Adiós a los jefes
27.04.08 -

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Adiós a los jefes
Ainhoa Lete, socia fundadora y gerente de Donewtech Solutions S.L., que está ubicada en el parque empresarial Zuatzu de Donostia. [USOZ]
san sebastián. dv. Ainhoa Lete tenía un montón de proyectos en la cabeza, pero no quería un jefe que les pusiera freno. Así es como esta donostiarra de 34 años fundó Donewtech Solutions, que se dedica a la ingeniería de software, e implanta y desarrolla a medida soluciones innovadoras para clientes que quieren tecnología de última generación con el objetivo de dinamizar y potenciar su negocio.
Al igual que en el caso de otros emprendedores, el salto de Ainhoa Lete al mundo empresarial no arrancó desde la nada. Con una nutrida andadura en el mundo laboral bajo la dirección de importantes firmas tecnológicas, ¿qué es lo que la motivó a instalarse por cuenta propia y crear una empresa? «Yo creo que se habla del empresario, y se confunde mucho con el emprendedor», explica. «El emprendedor se encuentra en todos los sitios, incluso trabajando por cuenta ajena y, normalmente, lo que le motiva es hacer cosas nuevas, poner en práctica sus ideas. Lo que yo quería era eso, hacer cosas, tenía mucha inquietud, y me gusta poner en práctica las ideas que tengo. ¿Por qué monté mi empresa? Pues básicamente por ganas de libertad. No quería quedarme con la sensación de que no había hecho un montón de cosas porque tenía un jefe por encima que no me las había dejado hacer. El tener que decir 'yo haría cosas fantásticas, pero no las hago por mi jefe'».
Y tras un año trabajando en Alemania tras finalizar sus estudios, observó que en Centroeuropa existía existía una gran demanda en ingeniería de software, con lo que de vuelta a su ciudad natal no dudó en poner en marcha una empresa que ofreciera este tipo de servicios. La iniciativa era arriesgada, pues lo que ofertaba era extremadamente novedoso en aquel momento, pero esta ingeniera aclara que el nacimiento de Donewtech fue relativamente sencillo, ya que contaba con la experiencia de un socio que era industrial y de otro, compañero de clase, que acababa de montar su propia empresa. «Además estábamos apoyados por el centro de empresas Bic Berri Lan», añade la gerente de Donewtech, «factores todos que hacen que las cosas al comienzo sean más sencillas de lo normal. No recuerdo ninguna dificultad especial en el hecho de poner en marcha el negocio», reitera.
Diversificar
Donewtech apenas había comenzado a andar cuando la crisis azotó al sector tecnológico. Ocurrió en 2001 en el mundo en general. Y tocó a la puerta de esta empresa un año después. La diversificación en los objetivos empresariales fue la acción clave que les haría salir adelante. «Hemos ido cambiando, diversificando», confirma Ainhoa Lete. «Cuando comenzamos ofrecíamos servicios a empresas tecnológicamente punteras de Centroeuropa. Trabajamos en proyectos muy innovadores, en tanto que todavía ni se conocían. Cuando llegó la crisis de las tecnologías este tipo de proyectos que manejábamos desaparecieron de la noche a la mañana. Tuvimos que reconducir la actividad. Dejamos de trabajar para Centroeuropa y nos centramos en Gipuzkoa», explica.
Y el primer paso que dieron fue analizar cuáles eran las necesidades de las empresas del territorio para poder ofrecer soluciones adaptadas. Esas necesidades eran distintas a las que habían estando solventando hasta el momento y Ainhoa Lete puntualiza que «esta fue la gran dificultad».
Además, otro de los impulsos que ayudó a superar la crisis fue ganar el Concurso Emprendedores Kutxa en 2002, «porque realmente coincidió en un momento en que prácticamente nadie quería nuestro proyecto y fue un empujón que nos animó a seguir adelante. La verdad es que las cosas a partir de entonces han ido mejor», explica.
De hecho, la empresa amplia constantemente sus servicios y en este momento trabaja en el lanzamiento de producto propio basado en el modelo de negocio SaaS (software como servicio).
Ainhoa Lete, que actualmente cuenta con un equipo de doce personas, tiene claro que a la hora de poner en marcha una empresa es fundamental «darle importancia a lo que eres y no a lo que tienes». En este sentido va más allá y sentencia que «si le das mucha importancia a lo que tienes, no sirves para poner en práctica un negocio. Porque muchas veces las cosas van mal, y si tienes menos y te sientes mal porque tienes menos, te vas a hundir en la miseria», alegoriza.
Dentro de este sector tan puntero esta guipuzcoana reflexiona acerca de la situación de las mujeres y cree que «quizás se encuentren todavía más hombres que mujeres», aunque añade sin duda que «poco a poco se van incorporando más. En Centroeuropa sí que es más difícil encontrar mujeres en determinados niveles de este sector, entonces sí que chocaba quizá más mi figura, pero no ha supuesto ninguna dificultad», sintetiza.
Un trabajo polifacético
En la actualidad se reflexiona mucho acerca de la conciliación entre vida familiar y laboral, asunto que parece de más difícil resolución en el caso de los profesionales que gerentan sus propios negocios dada la dedicación constante que su posición reclama. Ainhoa Lete aclara que en su trabajo tiene cierta flexibilidad. «Puedes adaptar tu agenda a tu familia. Cuesta porque te vuelves un poco loco organizando la agenda de cada día, pero bueno, yo creo que lo tengo más sencillo que gente que tiene un horario muy rígido», determina.
Tras dejar por las mañanas a su hijo de dos años y medio en la guardería, que está cerca de donde trabaja, va a la oficina. «Pero mi día es muy variado. Una jornada típica no existe en mi agenda. Un día me toca hacer de comercial, el siguiente hay un problema concreto con un cliente y lo tengo que discutir con el equipo, otro día hay que hacer una oferta para alguien o hay una nueva especificación que nos han pasado y que tenemos que valorar... No se puede estandarizar», explica. «Lo bueno y positivo que tiene este trabajo es que no es monótono, porque siempre es algo distinto, no hay rutina», concluye.
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