MADRID. El Real Madrid tiene esta noche en el estadio Santiago Bernabéu la primera tentativa de cantar el alirón, proclamándose campeón de Liga ante un Athletic que llega motivado con el regreso de Gurpegi. Tras la derrota del Barcelona ayer en La Coruña, un triunfo de los de Schuster les permitiría conseguir el título de Liga a falta de tres jornadas siempre y cuando el Villarreal no consiga los tres puntos ante el Betis en Sevilla.
Un Bernabéu lleno hasta la bandera recibirá al Athletic con ganas de celebrar la segunda Liga consecutiva, un hecho que lleva 18 años sin conseguir el Real Madrid. El partido cierra la jornada, lo que permitirá que los jugadores madridistas salten al campo conociendo el resultado de Barcelona en Coruña y de Villarreal en Sevilla. La plantilla blanca quiere cumplir su deseo de certificar el campeonato ante su afición y recibir pasillo el 7 de mayo de su eterno enemigo, el Barça.
No hay ansiedad en el Real Madrid. La distancia que le separa de sus dos perseguidores es tan grande que les hace estar convencidos de que el título es cuestión de un par de jornadas. Si no este domingo, será la próxima jornada en El Sadar o con el morbo seguro ante el conjunto azulgrana en el coliseo blanco.
Llega Bernd Schuster a la opción de ganar su primer título como técnico, sin poder repetir su defensa preferida. Fabio Cannavaro debe cumplir sanción y su ausencia permitirá la entrada de Marcelo en el lateral y que Heinze juegue en el centro de la zaga. También regresa Guti, tras cumplir sanción en Santander.
Vuelve Gurpegi
Mientras, el regreso a la competición de Carlos Gurpegi después de cumplir una sanción de dos años por dopaje, impulsará en el Bernabéu a un Athletic que, tras la goleada que le endosó al Valencia la pasada jornada, ha recuperado la ilusión por alcanzar una plaza europea. La vuelta del jugador navarro marcará la visita a un estadio blanco que ha sido poco propicio para los rojiblancos en los últimos años.