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GEMMA REBAJÓ SU PISO USADO EN LAS AFUERAS DE BILBAO
«Vendimos 18.000 euros más barato»
27.04.08 -

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bilbao. DV. A comienzos de 2007, Gemma Aguado y su marido, Pedro Rey, decidieron poner a la venta su piso de 59 metros cuadrados, un inmueble en buen estado situado en el barrio de San Juan, en el municipio vizcaíno de Sondika. El matrimonio necesitaba trasladarse a una vivienda de mayores dimensiones porque tiene dos hijos de corta edad. Enseguida encontró una alternativa en la misma localidad, sin salir del extrarradio de Bilbao: un piso en las inmediaciones de la céntrica ludoteca.
La operación era muy interesante para la pareja, porque el traslado se podía financiar con la venta de la antigua casa. Así que la sacaron al mercado por 234.000 euros, una suma que entonces les pareció que «era razonable», asegura Gemma.
La mujer no tenía prisa en aquellos momentos porque el piso nuevo no había que pagarlo hasta finales de 2007. Como ese día todavía quedaba lejos, o eso parecía, Gemma y Pedro aguardaron «relajados» la llegada de potenciales compradores. Nada les hacía sospechar que surgirían problemas, porque su vieja vivienda estaba en una zona buena (el caso urbano de Sondika) y la ofrecían en óptimas condiciones.
«Ni una sola oferta»
Sin embargo, los meses empezaron a pasar sin que llegara «ni una sola oferta. Poco a poco empezamos a preocuparnos. Recibíamos alguna que otra visita para ver el piso, pero se quedaba en nada. La gente casi ni llamaba», recuerda Gemma. Mientras tanto, el mes de diciembre se acercaba, y la necesidad de cerrar la operación era acuciante. 'A priori' parecía sencillo, pero cada vez se ponía más cuesta arriba.
Hace un mes recibieron una oferta en firme, pero el comprador sólo estaba dispuesto a pagar 216.000 euros; es decir, 18.000 menos de lo que pensaban embolsarse en principio. «Nos urgía venderlo, así que tuvimos que aceptar. Al menos, pudimos respirar tranquilos. No podíamos quedarnos a esperar otra oferta. La que aceptamos había tardado un año en llegar y había sido la única», razona Gemma.
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