san sebastián. DV. San Sebastián logra a duras penas crecer en población gracias a la llegada de inmigrantes, que han doblado su presencia en la ciudad desde 2002. Es uno de los datos que ofrece el anuario socioeconómico, con fecha 31 de diciembre de 2006, que acaba de ver la luz. El estudio hace un exhaustivo repaso por todos los sectores económicos y analiza la situación barrio a barrio. La población donostiarra creció en 2006 sólo un 0,2% respecto al año anterior y un 1,2% en los últimos cinco años. Una población madura, ya que el 20% es mayor de 64 años -en el Centro y Gros se supera el 25%- y sólo un 16% es menor de 19 años, y con un alto porcentaje de nacidos dentro del propio municipio (58,2%). La caída drástica de las tasas de natalidad propias de los paises desarrollados encuentra en la ciudad su patrón, propiciando un crecimiento vegetativo anual negativo en unas 230 personas -diferencia entre defunciones y nacimientos-. En este marco, destaca la evolución de la población extranjera que ha pasado de 4.035 empadronados en 2002 (2,2%) a los 8.305 en 2006 (4,5%). Entre los inmigrantes que viven en Donostia, un 35,3% son europeos y un 64,7% proceden de otros continentes.
Este sector incorpora un componente de rejuvenecimiento porque el 85% de la población foránea tienen entre 16 y 64 años, mientras que sólo un 10% de ellos tienen más de 64 años, la mitad que los oriundos. Pese al fuerte crecimiento de los inmigrantes en los últimos años, el 4,5% de la población donostiarra es inferior al porcentaje que registran las otras dos capitales vascas: 5,5% en Bilbao, y 6,3% en Vitoria.
Un capítulo importante del anuario se refiere a la evolución del PIB y la renta disponible. Mientras el PIB per cápita ha evolucionado al alza un 14% desde 2004, un dato que refleja mejor la situación real de las familias es que mientras sus ingresos han subido un 9% en los últimos tres años, los gastos lo han hecho en un 12% provocando una reducción de la capacidad de ahorro del 30%. Entre las características del gasto cabe destacar una contención del capítulo de vivienda en tres puntos porcentuales y un incremento de los gastos alimentarios en el mismo porcentaje por la inflación y un cambio en los hábitos de compra hacia productos preparados y de más calidad.
El anuario recoge un analisis de la evasión del gasto comercial de los donostiarras -fuera de la ciudad-, que aumenta en estos últimos años en los centros comerciales de Alcampo/Carrefour y Urbil y desciende en el resto de Gipuzkoa, en Euskadi, en España y en el extranjero (Francia). Los comercios que más capacidad de atracción tienen para los clientes de fuera de la ciudad son los de ropa y calzado.