TOLOSA. DV. La obra del colector general de saneamiento ya empieza a dejarse sentir en varias zonas de Tolosa. Y ya ha producido los primeros cortes de tráfico y molestias para el peatón. Esto no ha hecho más que empezar, pero hay que insistir en que el propósito final de una proyecto tan ambicioso es, sin duda, positivo: mejorar el sistema de saneamiento de la población con la creación de un nuevo colector que eliminará los vertidos al río Oria.
La zona donde más se evidencia la obra -que se ejecutará por fases y tramos-, es, sin duda, la calle Santa Clara, donde ya se ha abierto una zanja llamativa y desde la que se ha cortado el acceso a la Parte Vieja. Los propietarios de garajes deben acceder desde la plaza Gorriti y éste es también el único punto de acceso al Casco Histórico.
En el barrio de Berazubi se han iniciado esta semana las obras. La calle Almirante Rekalde ha quedado cerrada al tráfico. La duración de este tramo será aproximadamente de cinco meses y medio. En esta zona se introducirá un colector para recoger los vertidos del barrio y llevarlos al colector existente en el paseo del río en la zona de la calle Elkano.
Otro punto de incidencia inmediato es el de la avenida de Alava, donde ya se han colocado los carteles indicativos del desvío que será necesario acometer. Este se hará por la avenida de Alliri, que pasará a tener doble dirección. El tramo final de la avenida de Alava, en su intersección con el paseo San Francisco, quedará cerrado al tráfico. Ya se han colocado vallas protectoras.
Tubos y zanjas
Los trabajos del colector se irán realizando alternativamente en diferentes zonas de Tolosa con la intención de causar las menores molestias posibles a la ciudadanía de la villa. En verano afectarán de lleno al paseo San Francisco, centro neurálgico y emblemático de la población.
En varias de las zonas afectadas por la obra, los tubos del colector se introducirán con zanja, al modo convencional, pero en otras se empleará otra técnica menos invasiva, con una máquina que perforará el suelo y creará una especie de túnel donde se irá introduciendo el colector. También habrá pozos aliviaderos que filtrarán al río las aguas de la lluvia.
El colector que recogerá todas las aguas residuales de Tolosa tendrá una longitud de 2,5 kilómetros. Partirá de Benta Haundi, para entrar al casco urbano por debajo de las calles San Francisco y Rondilla y salir nuevamente al río donde llegará al puente de Arramele. También tendrá ramales complementarios en otras zonas, como la de Berazubi o Santa Clara a la que aludíamos antes. Posteriormente, la actuación prevé la creación de una depuradora en Aduna para el tratamiento de aguas residuales.
El plan de saneamiento recoge también la construcción de otro ramal de 1,5 kilómetros de longitud que, desde Ibarra, recogerá las aguas residuales que actualmente van a parar al río Zelai para conectar con el colector principal, que irá bajo la calle San Francisco.
El objetivo final es eliminar los vertidos al Oria y al Zelai, y ganar en calidad de vida.