Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
RSS | ed. impresa | Regístrate | 5 septiembre 2008

Cultura

LA CRÍTICA 'TO DIE IN JERUSALEM'
DIÁLOGO DE SORDOS
23.04.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
No lo recordamos -¿cómo hacerlo en mitad de esta vorágine?- pero el 29 de marzo de 2002 hubo un atentado suicida en Jerusalén. Una joven terrorista palestina, Ayat al-Akhras, accionó una bomba en su cuerpo a la entrada de un supermercado. En el atentado murió otra chica, la israelí Rachel Levy.
Rachel tenía 17 años, los mismos que Ayat. Curiosamente, los retratos de ambas desvelan un gran parecido físico. Las dos tenían esos rostros limpios y esos grandes ojos típicos de Oriente Próximo. Hasta el forense comenta que «parecían simétricas. Resultó difícil asignar las partes de cada cuerpo, porque eran muy parecidas».
Rachel y Ayat podían ser chicas parecidas, pero a cada una le tocó estar a un lado del conflicto palestino-israelí. Este documental sigue sus pistas, nos muestra sus institutos, habla con sus amigos y familiares y, sobre todo, nos acerca a la visión de sus madres.
La de la víctima israelí se propone hablar con la madre de la chica bomba, una necesidad que llega a ser una obsesión. «Quiero preguntarle por qué, quiero conocer su versión», repite a lo largo del documental, que sigue las dificultades hasta que ese diálogo «de madre a madre» puede realizarse, años después y vía satélite.
El problema de Morir en Jerusalén es que esa conversación, que vivimos como un montaje, es totalmente estéril. Como se presiente en todo el metraje, la madre palestina no pedirá perdón por un atentado que justifica dentro la resistencia a la ocupación y la madre israelí hablará de paz pero se perderá entre dolorosos reproches. Un diálogo de sordos para una cinta finalmente desoladora, que no deja ningún resquicio a la esperanza.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios

Comparte esta noticia

¿Qué es esto?

Vocento
SarenetRSS