san sebastián. DV. Costa Rica y Uruguay no figuran entre las potencias ciclistas punteras a nivel mundial. Es más, se trata de países donde nuestro deporte apenas goza de reconocimiento. Justo lo contrario de lo que se puede decir del País Vasco, con un equipo Pro Tour, carreras del mejor nivel internacional, una cantera amplia, y una fiel afición.
Sin embargo, asistimos en este comienzo de temporada amateur a un curioso fenómeno. El dominio de dos corredores del continente americano en los torneos de la Federación Vasca. Abrumador en el caso del Sub 23, y menos acusado en el Euskaldun.
El costarriquense Andrey Amador (Lizarte) volvió a ganar en Irache el sábado, demostrando no tener rival entre los ciclistas menores de 23 años. Se ha impuesto en las cuatro pruebas de esta categoría disputadas hasta el momento, y tiene totalmente comida la moral a los rivales. El sábado ganó a su manera. Sólo. Exhibiéndose.
Por otra parte, el Uruguayo Fabricio Ferrari (Azpiru-Ugarte) repitió triunfo en el Euskaldun el domingo en Durana. También en solitario, y marchándose donde todos sabían que se jugaba la carrera (en Salinas) y a pesar de portar el maillot de líder del torneo que le delataba como favorito.
Azpiru-Ugarte, en racha
Lleva dos triunfos seguidos en el Euskaldun con Fabricio Ferrari, y acaban de ganar la Vuelta a Castellón con Sergi Escobar. El Azpiru-Ugarte es el equipo más en forma del pelotón vasco y estatal en estos momentos. Además, Mikel Filgueira está rozando la victoria últimamente, y es de los pocos que ha conseguido plantar cara al costarriquense Amador en lo que va de temporada entre los sub 23. Sólo falta la victoria guipuzcoana, que se está resistiendo mucho. Demasiado.