buenos aires. dv. El ex obispo Fernando Lugo, candidato por la Alianza Patriótica para el Cambio (APC), habría ganado por siete puntos las elecciones generales celebradas ayer en Paraguay, según el escrutinio del 33,69 por ciento de los votos de las mesas instaladas para las elecciones presidenciales. Según los datos provisionales del Tribunal de Justicia Superior Electoral (TJSE), Lugo, candidato de la Alianza Patriótica para el Cambio (APC), llevaba 248.717 votos (39,65 por ciento) de un total de 4.810 mesas escrutadas.
Ovelar, del Partido Colorado, contaba con 201.316 votos (32,10 por ciento), mientras que el general retirado Lino Oviedo, de la Unión Nacional de Ciudadanos Éticos (Unace), tenía 135.259 de los sufragios escrutados, que representa el 21,57 por ciento.
En un clima de calma salpicado por incidentes menores y denuncias de irregularidades aisladas, los paraguayos acudieron a las urnas para elegir nuevo Gobierno. La mayor expectativa estaba en saber si el ex obispo católico Fernando Lugo, cabeza del centroizquierda, lograría vencer al oficialista Partido Colorado, que dirige sin rival el país sudamericano desde hace 61 años.
Los colorados llevan como estandarte por primera vez a una mujer, la ex ministra de Educación Blanca Ovelar, que, a pesar de su voluntad de presentarse como candidata del cambio, representa la continuidad. Las encuestas señalaban que su fórmula disputaría el segundo puesto con el ex militar golpista Lino Oviedo, antiguo miembro del Partido Colorado y líder de la derechista Unión Nacional de Ciudadanos Éticos.
«Las elecciones transcurren perfectamente», describió a mitad de la jornada el presidente del Tribunal Electoral, Rafael Dendía. La buena marcha de los comicios, sumada al excelente tiempo, presagiaba ya «una importante participación» al mediodía, según la perspectiva del funcionario judicial. En la víspera, por temor a incidentes mayores, el Gabinete del presidente Nicolás Duarte Frutos había ordenado el acuartelamiento de militares y la movilización de 12.000 policías para custodiar las urnas.
Incidentes
Los votantes llegaron temprano a los centros de votación y en algunos distritos se produjeron demoras por falta de papeletas o planillas del censo. También hubo insultos y algunos puñetazos entre simpatizantes del Partido Colorado y opositores. Se detectaron además dirigentes del oficialismo que intentaban inducir la postura de los votantes, según denunciaron observadores internacionales. Asimismo se registraron casos de papeletas ya marcadas y otras irregularidades.
Lugo, al frente de la Alianza Patriótica para el Cambio, fue el primer candidato en acudir a las urnas y lo hizo junto a la presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo de Argentina, Hebe de Bonafini. «Acompaño a un amigo. Si gana será un paso importante para Paraguay y toda América Latina», auguró la dirigente. El religioso, suspendido por el Vaticano, destacó «la gran cultura cívica» del electorado que votó «con calma y alto grado de participación». Alrededor de 2,8 millones de paraguayos tenían derecho a voto. El diario paraguayo ABC había advertido el sábado que el Gobierno, frente a la alternativa de una derrota, habría instruido a sus militantes a provocar incidentes. Pero los choques entre militantes no lograron empañar la movilización masiva. n