HONDARRIBIA. DV. Bixente Muñoz, del Gran Sol de Hondarribia, se proclamó ayer en Consuegra (Toledo) campeón del I Concurso Nacional de Pinchos Medievales, con una tosta de ventresca de atún con Idiazabal roto y dulce de berza, una propuesta que sorprendió al jurado por la utilización de materias primas de su entorno, el maridaje de sabores, «que hacen de esta tosta un pincho gastronómicamente completo y la espectacularidad y originalidad de su propuesta de ahumarlo con aromas de encina y vainilla en una campana» justo antes de degustarlo.
El cocinero hondarribiarra, que se mostró muy satisfecho por este campeonato, manifestó que «el pincho es una propuesta de sabores, matices y contrastes que encierra al mismo tiempo conceptos de la alimentación del medievo, pero a los que he aportado una visión muy personal».
Muñoz consigue de esta manera el trofeo y mil euros del primer premio, mientras que Juan Carlos Ferrando del restaurante Medoc, de Laguardia, se llevó el premio a la originalidad, dotado con 500 euros.
Este I Concurso Nacional ha estado organizado por la Red de Ciudades y Villas Medievales, que aglutina a diez localidades en el Estado y está intentando incorporar a otras de Francia y Portugal. La red está presidida por Hondarribia, que estuvo representada en Consuegra por la concejal de Turismo Maite Peláez.
Bixente Muñoz quiso dedicar la victoria «a Hondarribia, a todos los que en nuestra ciudad tratamos de hacer cada día un poco mejor nuestro trabajo en torno a la gastronomía y a todos los que, de una manera u otra, aprecian nuestra trabajo en el Bar Gran Sol».
El pincho ganador causó sensación entre el numeroso público que se acercó a Consuegra, de Madrid, Toledo y las poblaciones cercanas. Se da la circunstancia que Muñoz fue el único representante de un bar de pinchos propiamente dicho, siendo el resto de los finalistas titulares de restaurantes; así como la única propuesta que llevaba el pescado entre los ingredientes.
Los 400 pinchos que la organización del evento marcó para que cada uno de los finalistas pusieran a disposición de los visitantes de la localidad toledana, fueron escasos en el caso del hondarribiarra, que venía precedido por su fama en el contexto de la cocina en miniatura.
El jurado estuvo compuesto por el chef del restaurante Goya del Hotel Ritz de Madrid, Jorge González Carmona; el gerente del restaurante Un alto en el camino, de Madridejos y prestigioso hostelero, Manuel Seller Grover; la subdirectora de la Escuela de Hostelería de Toledo y propietaria del Mesón La Venta de Tiembles de Tembleque, Ángela Fernández Fernández; y el Jefe de Servicio de la Delegación Provincial de Turismo, Jesús Esteban Ortega.