ROMA. El presidente saliente ruso, Vladimir Putin, aseguró ayer que «no hay una palabra que sea verdad» sobre las afirmaciones aparecidas en la prensa de su país sobre una posible relación sentimental con la joven campeona de gimnasia rítmica y actual diputada Alina Kabáeva, de 24 años. «¿Es verdad que se está divorciando? (de su esposa, Liudmila), le preguntó ayer una periodista rusa durante la rueda de prensa conjunta que ofreció con Silvio Berlusconi en Villa Certosa (Cerdeña).
El ambiente distendido en el que se desarrollaba la rueda de prensa se enfrió por un momento. Putin cambió de rostro e igual Berlusconi, pero el mandatario ruso no la eludió y dijo: «Yo sólo respondo a preguntas serias», y añadió que «no hay ni una palabra de verdad» sobre la materia. Agregó que «los políticos viven en una casa de cristal y es justo que todos sepan cómo viven, pero existen límites y existe una vida privada, en la que no permito que interfiera nadie. Tiene que haber un respeto». Putin dijo también que en la prensa se habla mucho de que le gustan las jóvenes bellas mujeres rusas y subrayó: «Creo que no es una sorpresa si os digo que está claro que me gustan todas las mujeres rusas, las mujeres rusas son las más bellas del mundo». Y en un gesto de cortesía, en Italia, precisó: «Sólo las italianas pueden hacerle competencia». Para quitar hierro y devolver la distensión, Berlusconi echó manos a una de sus bromas y tras señalar a la periodista rusa haciendo con la mano el gesto de un fusil dijo a Putin: «Si quieres un cambio entre la prensa italiana y la rusa, me encargo yo».
Por otra parte, la editora de Moskovski Korrespondent, que publicó el rumor anunció ayer que ha suspendido temporalmente la edición del tabloide, debido a los elevados costes y a divergencias con la redacción, y que el director del diario ha dimitido. Negó que haya un transfondo político. n EFE