HONDARRIBIA. DV. Por primera vez en lo que va de temporada el Hondarribia-Irun tiene en su mano la posibilidad de lograr tres victorias consecutivas. Y no le faltan razones para intentar derrotar al San José León en Hondartza (19.00), aunque también hay algún condicionante adverso, como las molestias de espalda que arrastra Shameka Christon o la indudable calidad del rival, cuarto clasificado.
Entre las motivaciones, las sentimentales y las prácticas. Aunque queda una jornada para que termine la liga regular, el de hoy será el último partido como locales para las bidasotarras, que quieren compensar a su fiel público de la mala temporada. Cuatro victorias y ocho derrotas es el pírrico balance liguero en casa. Por otro lado, con la bandera a cuadros a punto de caer, no hay noticias sobre quién seguirá la próxima temporada en la plantilla, por lo que para muchas puede ser su penúltimo partido con la camiseta verde, a menos que entren en el play off de consolación que lleva a Europa.
Para eso, y entramos ya en las motivaciones más prácticas, las de Manel Sánchez deben hacerse fuertes en esa octava plaza que tiene premio y que comparten con Cajacanarias, Olesa Espanyol y La Seu d'Urgell. Los equipos catalanes se enfrentan hoy en terreno ilerdense y el Olesa recibirá al Cajacanarias en la última jornada. Tanto enfrentamiento directo puede beneficiar a las bidasotarras, aunque su mayor preocupación es librarse del equipo canario, que le tiene ganado el average particular y que hoy recibe a un buen Extrugasa. Las combinaciones son múltiples y las dos últimas jornadas se jugarán en horario unificado, porque hay abiertos frentes por arriba, en la lucha por el octavo puesto y en la permanencia.
En esta liga de catorce equipos en la que dos descienden, el Hondarribia-Irun se ha pasado gran parte de la segunda vuelta en tierra de nadie, a menudo equidistante del ansiado octavo puesto y del temido descenso. Con los triunfos en sus dos viajes seguidos a tierras catalanas, las de Manel Sánchez espantaron el fantasma del descenso y se acercaron más a la posibilidad de luchar por Europa.
Para el gallego, «lo importante es ganar porque estamos en deuda con la afición, que se merece una algería. Y también la directiva, que ha sufrido muchísimo esta temporada». Cree que «alcanzar el octavo puesto no va a ser fácil, porque no dependemos sólo de nuestros resultados». Y recuerda que hoy enfrente tendrá un gran equipo. Cuatro de sus jugadoras están a punto de volver a la WNBA, incluida Murriel Page, que tan grato recuerdo dejó en Hondartza a todos los niveles y que podría volver la próxima campaña.
El León casi tiene atado el cuarto puesto, pero le acecha el Rivas. Para que enrocaran, harían falta dos derrotas leonesas y dos victorias madrileñas. Difícil, pero no imposible. El 53-71 de la primera vuelta es uno de los resultados más sorprendentes de toda esta liga, porque, además, llegó en el peor momento de las bidasotarras.