SAN SEBASTIÁN.DV. La escuela pública reivindica su posición primordial en el sistema educativo vasco frente a los movimientos que se están produciendo desde las ikastolas y colegios religiosos para que se les financie como si fueran públicos. Mientras los sindicatos nacionalistas ELA y LAB anuncian movilizaciones para que se financie un incremento de los salarios y una reducción de jornada del personal de la red privada concertada, el sindicato Stee-Eilas pide más financiación «pero para la enseñanza pública». Y las asociaciones de padres de alumnos de la red pública mantienen que «hoy por hoy» no se justifica la petición de las patronales de la red privada.
Las asociaciones de padres de alumnos de la enseñanza pública se reunieron ayer por la tarde en Bilbao para analizar el escenario que se abre con la reivindicación de las patronales de Partaide y Kristau Eskolak. Un portavoz señaló ayer que «estamos en contra de que se equipare la financiación de la red privada con la pública porque hoy por hoy no se puede decir que ofrezcan el mismo servicio público».
En este sentido, apuntan que la red privada concertada no ofrece la misma cobertura que da la pública, «ni en la matriculación de alumnos inmigrantes, ni en la oferta de plazas en todo el territorio, pues concentran su oferta en núcleos urbanos, y no en localidades pequeñas».
Costes diferentes
Así, cuando se alude a que el coste por plaza es mayor en la pública que en la privada, los padres de la pública refutan este dato «porque el coste se incrementa en pueblos pequeños, donde hay aulas con un número de alumnos inferior al estándar; y porque, por poner otro ejemplo, el mantenimiento de los centros de innovación educativa (Berritzegunes) se imputa a la red pública cuando también sirven a la privada concertada».
Las asociaciones de padres -en Gipuzkoa agrupadas en Baikara- sostienen que «el servicio público no es el mismo en la pública que en la privada. No es comparable. Por eso, la financiación semejante a la pública sólo se debería dar de forma subsidiaria, cuando por las circunstancias que sean, allí donde no llegue la pública haya oferta de la privada».
En todo caso, señalan que el debate sobre la financiación de la red privada deberá insertarse en el proceso de redacción de la Ley del sistema educativo vasco, que aún ni siquiera se ha iniciado.
Con este mismo argumento contestó ayer el Departamento de Educación al anuncio de movilizaciones por parte de ELA y LAB, que reclaman que el incremento de financiación de colegios e ikastolas subvencionadas «permita subidas salariales y reducción de jornada».
Remitió estas reivindicaciones a la tramitación de la ley en el Parlamento, «donde deberán concretarse esos derechos y esos deberes, y en el que deberá participar toda la sociedad a través de sus representantes» en la Cámara.
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