SAN SEBASTIÁN. DV. El Ayuntamiento de Donostia va a plantear a la Diputación de Gipuzkoa que estudie la posibilidad de implantar algún tipo de peaje en la Variante de la ciudad, una vez que entre en funcionamiento el Segundo Cinturón, que tiene como objetivo desviar los tráficos de paso para que no entren en el ámbito urbano de la capital guipuzcoana.
La idea está recogida en el Plan de Movilidad 2008-2024, y plantea esta opción, que ayer fue defendida por el concejal de Tráfico, Ernesto Gasco, preguntado por esta cuestión. El edil donostiarra explicó que la entidad foral ya ha decidido que este Segundo Cinturón viario sea de pago, lo que a su juicio y al de los técnicos, podría suponer un colapso viario de la variante, si en ésta no se cobrara ninguna cantidad. «Parece lógico que se opte por aquella carretera en la que no se paga, sobre todo en el caso de camiones y vehículos pesados».
Gasco reconoció que todavía no hay nada previsto, que se trata sólo de una posibilidad y que se ha recogido un planteamiento sobre el que, además, el Ayuntamiento no tiene competencias. Sin embargo, considera que es necesario solicitar que la Diputación lo estudie por si se considera finalmente necesario, para que el Plan de Movilidad salga adelante, teniendo en cuenta que son las autoridades forales las que deberán tomar la decisión de cobrar peaje o no.
En principio, según explicó ayer el concejal, la idea sería que sólo pagaran la cantidad que se estipulara aquellos vehículos que están de tránsito y se dirigen a otro destino, y no los coches de los donostiarras o los guipuzcoanos. Sin embargo, no hay nada hablado todavía y este pago por entrar en la variante es una mera hipótesis que, sin embargo, levantó ayer ya las protestas del grupo municipal de EA. Su concejal Ricardo Burutarán dijo ayer que su partido ha planteado una enmienda al Plan de Movilidad encaminada a suprimir la posibilidad de que la Diputación analice ese peaje que, a su juicio, no causaría ningún beneficio a los tráficos de la ciudad. Burutarán sí reconoció que, en principio, se habla solo de los vehículos que están de paso, pero discrepó de la actuación.
Por su parte, el portavoz del PNV, Xabier Ezeizabarrena, mostró su sorpresa por esta opción y aseguró que el gobierno municipal, configurado por PSE y EB-Aralar, no ha comunicado nada oficialmente. «En cualquier caso, será una cuestión a tratar con la Diputación».
Barrios y comarca
Desde que se planteó por parte de la Diputación de Gipuzkoa la construcción del Segundo Cinturón, el Ayuntamiento se planteó un nuevo papel para la variante donostiarra. En estos momentos es un paso de tráfico denso, a menudo colapsado y escenario de frecuentes accidentes.
Una vez que la nueva trama viaria esté en funcionamiento, en principio a mediados del año que viene, la variante se convertiría en una carretera rápida centrada so bre todo en el tráfico intermunicipal, pero volcada también en la comarca y, sobre todo, en la conexión entre los barrios.
Está previsto, por ejemplo, que haya nuevas conexiones a esta carretera desde barrios como Altza, de forma que las comunicaciones sean mejores. Incluso, podrían generarse nuevas líneas de autobús. La variante, con su nuevo papel, serviría también para una nueva distribución de tráficos que afectaría a las localidades colindantes, pero en principio serviría para evitar los tráficos de paso y de camiones, desviados al Segundo Cinturón.
La decisión foral de implantar algún tipo de peaje en los nuevos viales podría dejar en entredicho este papel a juicio de Gasco. «No queremos adelantar nada, sólo queremos que exista la posibilidad de que la Diputación, que es la institución competente, sepa que estamos preocupados y que es conveniente que se estudie la opción del pago. Y que, si éste fuera posible, seríamos partidarios de que se cobrara solo a los vehículos que están en tránsito».
Donostia debate estos días su Plan de Movilidad para los próximos años, un Plan que jerarquiza los diferentes viales de la ciudad, y que plantea cuestiones estratégicas en relación con el futuro del tráfico de la ciudad. El Plan se ha sometido ya al Consejo Asesor de Movilidad, el órgano consultivo en estas materias y se ha sometido a la consideración de los grupos municipales que configuran la Corporación. En principio, organismos y entidades han presentado aportaciones y alegaciones referidas a cuestiones como la ubicación de la estación intermodal de autobuses en Atocha o la disminución de las velocidades máximas en determinadas calles.
Es en este Plan que se aprobará en junio, donde se han fijado también las cuestiones a debatir con otras instituciones en esta materia, entre las que se encuentra ese posible peaje en la variante donostiarra. Al parecer, autoridades municipales y forales ya han tratado extraoficialmente esta cuestión en algún encuentro.