SAN SEBASTIÁN.DV. El lehendakari Juan José Ibarretxe aprovechó ayer su intervención en la Diputación foral de Gipuzkoa para defender públicamente su hoja de ruta, en la que incluye la consulta popular sobre el derecho a decidir de los vascos. El líder jeltzale aseguró que «en el siglo XXI los ciudadanos esperan ser consultados habitualmente con el objetivo de atenuar los efectos de una representación imperfecta de las instituciones». Es más, añadió, la consulta es «la fórmula ideal» de participación directa de los ciudadanos en la vida política, porque ofrece «la posibilidad de incorporarse de manera diferente al proceso de toma de decisiones y de reforzar el sentimiento de pertenencia a la comunidad».
Ibarretxe, que cerró la presentación oficial del nuevo plan foral para fomentar la participación, echó mano de un dictamen del Consejo de Ministros del Consejo de Europa para amparar en la legalidad su propuesta política. En su discurso interpeló a «quienes tratan de resistirse a la ola de profundización democrática», en la que el lehendakari incluye la consulta, «con argumentos tan endebles como los límites establecidos por la legalidad vigente, sin dar ninguna oportunidad al cambio, se sitúan al margen de una tendencia global que ya nadie cuestiona».
«Si planteamos una democracia anestesiada -añadió- basada en los impactos mediáticos pero recelosa de preguntar abiertamente la opinión social, nuestra ciudadanía se irá desinteresando de los asuntos públicos pero si lideramos una nueva cultura política, basada en el diálogo permanente con la ciudadanía estaremos respondiendo adecuadamente a las demandas sociales».
En este sentido, consideró que en ocasiones se aceptan «dogmas de fe que van en contra del sentido común y de las tendencias internacionales». Así, criticó que mientras el Consejo de Europa aboga por enriquecer el diálogo político con la ciudadanía, cuando se pasa «de las palabras a los hechos, se nos dice que esta intención es ilegal, aventurera y que no se puede discutir del asunto». El lehendakari tildó de «paradójica» la actitud que se promueve desde Madrid, mientras que «el resto del mundo» afirma que la participación ciudadana es el futuro».
«Parar la política»
El lehendakari hizo doblete en Donostia y por la tarde se acercó al almuerzo organizado por Elkargi, en el que expresó su apoyo a los empresarios vascos amenazados por ETA. También hizo lo propio unas horas antes con los er-tzainas heridos en el atentado de Bilbao. El mandatario aludió a la «aportación destructiva» de ETA a la sociedad vasca, y le reprochó su deseo de «volver al pasado». Tras advertir de que los terroristas quieren «parar a la sociedad vasca, su economía y también la política, el lehendakari matizó que no lo han logrado con el desarrollo económico, pero sí han conseguido «parar la política», «la capacidad de alcanzar acuerdos políticos». En su opinión, resultará «muy difícil» hacer política a pesar del terrorismo siempre que «se siga admitiendo una y otra vez que se puede hablar y negociar con ETA de determinados elementos políticos que no se pueden hablar ni negociar con las instituciones vascas y con el lehendakari».