SAN SEBASTIÁN. DV. Hace apenas un mes concluyeron las labores de limpieza de los lienzos de muralla de la zona alta de Urgull, lienzos y partes del antiguo recinto militar que datan de los siglos XVI y XVII. Después del verano comenzará una segunda fase que tendrá un coste de algo más de un millón de euros.
El alcalde Odón Elorza anunció ayer esta iniciativa dentro del Día Mundial del Patrimonio y resaltó que estas murallas son «lo más valioso que tenemos en la ciudad» en materia histórica.
Hace algunos años se restauraron las de la parte inferior de Urgull, que son perfectamente visibles desde la ciudad y que cuentan con iluminación nocturna que destaca su existencia en pleno monte. El pasado año se decidió acometer la misma iniciativa con las más dañadas, las de la zona superior que rodean la base del monumento del Sagrado Corazón. Esta base también ha sido adecentada como el resto del entorno.
Elorza reconocía ayer que es consciente de que las que acaban de ser limpiadas y rehabilitadas y las que se encuentran en el nuevo proyecto no se ven desde la ciudad a pesar de su valor. Un espeso arbolado las oculta, es lo que hace imposible que puedan ser observadas si no se accede a la parte más alta del monte.
Pese a ello y a la dificultad que entraña, el alcalde ha encargado un estudio para ver si sería posible que se iluminaran de alguna forma que pudiera indicar la existencia de ese castillo, «que tiene partes que datan del siglo XV, incluso, algún elemento del XIV». La solución, sin embargo parece complicada.
Lo que sí se va a continuar es la labor de recuperación y limpieza en toda esta zona. Durante la primera fase, se han eliminado ramas, vegetación e incluso partes de troncos de 20 o 30 centímetros de diámetro que crecían entre las piedras.
La situación de los lienzos podía ser, incluso, peligrosa, sobre todo para las propias murallas, debido a que estos elementos propiciaban que las piedras cayeran y sufrieran desperfectos importantes.
El millón de euros asignado para este año servirá para hacer lo mismo en otras zonas de la parte superior que padecen el mismo problema.
«Hay que realizar un esfuerzo importante, tanto económico como de trabajo, porque hablamos de una rehabilitación que es laboriosa y que exige un tratamiento delicado de eliminación, relleno y reparación. Cualquiera que se acerque a la zona podrá disfrutar del nuevo aspecto que presentan».
Durante los meses de obras, se ha aprovechado también para reparar el edificio que se encuentra en la batería de Santa Clara y que se encuentra junto a lo que es la biblioteca municipal de verano.
Plan Especial
Elorza resaltó ayer que el Plan Especial del Patrimonio, en el que aparecen estas murallas de Urgull, está a punto de concluirse. Serán más de mil fichas que detallarán el grado de protección e incluso las partes protegidas tanto de edificios públicos como privados.
El alcalde aprovechó la celebración del Día Mundial del Patrimonio para repasar algunas actuaciones municipales en esta materia y destacó la colaboración en la rehabilitación de iglesias, el palacio del Duque de Mandas, los caseríos Katxola, Tomasene o Casares o la propia recuperación de Urgull.
Habló también del palacio de Aiete, «cuyas obras se adjudicarán en breve» o de la decisión de cuidar «con mimo» lo que será la rehabilitación de Tabacalera una vez que se emprenda.
Elorza se refirió también a obras que tienen que ver con el patrimonio y que se adjudicarán en la comisión de gobierno de hoy. Es el caso del traslado del gasomotor de la antigua Fábrica de Gas a otro punto del barrio de Morlans, dentro de lo que será un nuevo centro escolar para toda la zona centro o la recuperación de los hitos del monte Ulía, entre ellos la antigua Sociedad Basollúa, que corona el monte y cuya construcción data de primeros de siglo.