IRUN.DV. Dos nuevas esculturas se sumarán este año a las que ya se encuentran en los espacios públicos de Irun. Según adelantaba ayer el alcalde, José Antonio Santano, una reproducción en bronce de Luis Mariano y otra de una cantinera del Alarde, se incorporarán «al embellecimiento» de los jardines de Luis Mariano y del entorno de las calles Escuelas y Fermín Calbetón, respectivamente.
El cantante irunés ocupará un espacio central de la renovada zona junto al paseo de Colón. La nueva figura que le rendirá homenaje será de cuerpo entero y reproducirá a Luis Mariano sentado en una silla, «en una postura muy natural e informal y que será fácilmente reconocible por todos los irundarras», explicó el alcalde. Es una imagen inspirada en una fotografía que compartía con Toni Leblanc y Augusto Algueró. Las sillas que estos dos acompañantes ocupaban se incluirán en el conjunto arquitectónico que se colocará en la calle, pero estarán vacías «para que los ciudadanos que quieran puedan sentarse a compartir un rato con Luis Mariano. Es una invitación directa a que nos sentemos con él». El cantante aparecerá sonriente, asiendo el tobillo de la pierna que apoyará sobre la otra, con una camisa sin corbata y con los cuellos sueltos, «una imagen que se identifica con lo que él fue, una persona amable, optimista y muy apreciado, y que siempre se sintió orgulloso de ser irunés», recalcó.
Y una cantinera
La segunda obra escultórica que está prevista instalar este año en las calles de la ciudad es la de una cantinera. Este proyecto va algo más avanzado que el de Luis Mariano y ya se ha convocado el concurso, mientras que, para el primer caso, se espera que se pueda hacer en breve.
La figura de la cantinera, también en bronce, será «un elemento identificador de nuestras fiestas». Santano aseguraba que en lo que se refiere al diseño de esta pieza, ha pedido «especial atención a los detalles, a la posición de la figura, el gesto de su cara, la ropa...» La cantinera de bronce se colocará, además, «en un lugar muy especial del recorrido que realiza el Alarde», como es la bajada a la iglesia del Juncal por la calle Escuelas.
El plazo estimado para la construcción de cada escultura es de cuatro meses «pero no nos importa que se pueda retrasar algún mes más si eso sirve para que queden mejor», decía Santano. «Es una de esas cosas en las que no hay ningún interés en correr y sí en que quede lo mejor posible». En cualquier caso, el alcalde afirmaba ayer su creencia de que ambos esculturas podrán estar colocadas en sus ubicaciones definitivas antes de que concluya el año.