BILBAO.DV Y AGENCIAS. El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, aseguró ayer en la Junta General de Accionistas que se celebró en Bilbao que «tenemos un proyecto de éxito, pero no duden de que si, en algún momento, surgiera una alternativa mejor, la presentaríamos ante ustedes, porque Iberdrola ha sido, es y será lo que nuestros más de 300.000 accionistas decidan».
El principal directivo de Iberdrola repitió, tanto en su discurso ante la Junta como en sus respuestas a las intervenciones de los accionistas, las llamadas a la tranquilidad ante las posibles operaciones corporativas y aseguró que no apoyará ninguna que pueda restar valor a la acción, que ponga en riesgo la solidez financiera de la compañía, ni aquella en la que «uno más uno no de como resultado, al menos, dos».
«Un gigante»
Sánchez Galán reiteró que la eléctrica vasca tiene «un proyecto sólido y de futuro lo que le garantiza un papel protagonista» en el panorama energético internacional en los próximos años. Iberdrola -dijo en el Euskalduna- es «un auténtico gigante energético mundial por su dimensión, rentabilidad y su apuesta por las energías limpias, así como por la calidad de sus resultados y su solidez financiera».
Aseguró, en referencia al «modélico proceso» de integración de Scottish Power, que cree en las operaciones consensuadas. «No creo -agregó- que las cosas se puedan hacer de una manera violenta, agresiva y con oscurantismo. Las cosas tiene que ser transparentes y consensuadas».
El máximo directivo de Iberdrola consideró que «la agenda de la liberalización energética ya iniciada, junto con los esfuerzos por conseguir un sector eléctrico en este país cada vez más competitivo, sólido y capaz de asegurar el suministro de forma sostenible y respetuosa con el medio ambiente, van a ser las tareas prioritarias del nuevo Gobierno que acaba de constituirse».
«Estoy convencido -agregó- de que España tiene mucho que ganar con la existencia de un sector energético fuerte y competitivo, capaz de cumplir sus compromisos de calidad y precio con los consumidores en el mercado interno y de hacerse presente en la ordenación energética europea e internacional que se está produciendo».
Un plan muy ambicioso
Recordó que el nuevo plan estratégico 2008-2010 de Iberdrola, «mucho más ambicioso que el anterior», prevé unas inversiones de más de 24.000 millones de euros. Explicó que tendrá cuatro ejes básicos: el crecimiento en renovables, que recibirán unas inversiones de 8.600 millones de euros, lo que permitirá alcanzar una potencia instalada de 13.600 MW; los negocios de redes, a los que se dedicarán 5.800 millones; la generación, con 2.500 millones destinados a potenciar y mejorar las instalaciones existentes, y la comercialización, con el propósito de maximizar el valor de la cartera de clientes.
A la expansión internacional, señaló, se dedicarán más de 6.000 millones de euros. La principal inversión será la adquisición de la norteamericana Energy East.
Todo ello encaminado a lograr el objetivo de alcanzar un beneficio neto en 2010 de 3.500 millones de euros, lo que, recalcó Galán, supondrá «más que duplicar los resultados obtenidos en 2006, con un crecimiento anual medio del beneficio por acción del 16% en ese periodo.