SAN SEBASTIÁN. DV. Juanma Lillo necesita recomponer el equipo tras la lesión de Prieto y podría optar por un cambio de sistema, el tercero en tres partidos, si lo que ensayó en el entrenamiento de ayer en Zubieta sirve de referencia para el partido del domingo contra el Nástic en Anoeta (18.00 horas).
La Real podría saltar al césped con un dibujo de 4-4-2 en rombo, en el que mantendría a los tres mediocentros que jugaron en Vigo, pero centraría a Fran Mérida, que sería el vértice más adelantado del rombo, mientras Garitano se mantendría por delante de los centrales. Martí jugaría a la derecha y Aranburu a la izquierda, aunque al igual que en Vigo dejando las bandas libres para los laterales.
Lillo recurriría a jugar con dos puntas de salida por primera vez en sus tres partidos al frente de la Real. La baja de Prieto se supliría con el regreso a la titularidad de Víctor, que jugaría en punta junto a Díaz de Cerio.
De esta forma, la alineación del domingo podría no diferir mucho de la compuesta por Riesgo, Carlos Martínez, Labaka, Mikel González, Castillo, Garitano, Martí, Aranburu, Mérida, Víctor y Díaz de Cerio.
Este once podría parecer algo defensivo para un partido de casa según algún sector de la afición por la persistencia de tres mediocentros, pero por otra parte Lillo podría alinear a dos delanteros por primera desde que llegó.
En todo caso, el imprevisto que supone la lesión de Prieto significa que estas pruebas pueden ser menos significativas que en anteriores semanas, por lo que no se puede descartar que Uranga o Estrada, entre otros, tengan opciones de jugar de salida.
La defensa
También se puede especular sobre la posibilidad de que haya algún cambio en defensa. Ayer, Lillo empezó el partidillo con la defensa que ha sido titular en sus dos alineaciones (Carlos Martínez, Labaka, Mikel González, Castillo), pero mediado el ejercicio sustituyó a González por Ansotegi, con quien también trabajó en la línea defensiva supuestamente titular el miércoles.
En todo caso, lo más significativo sería el cambio de sistema, ya que supondría que Lillo emplearía uno diferente en cada partido. En su estreno ante el Hércules optó por un 4-1-4-1 y en Balaídos eligió un 4-3-2-1.
Sin embargo, este cambio de dibujo tiene una importancia relativa, ya que Lillo ha confiado en un mismo bloque de jugadores y el técnico siempre da prioridad a la importancia de los futbolistas sobre el sistema de juego.
Hasta el momento ha mantenido invariable la defensa y la portería, y a Martí, Aranburu y Mérida, además de Prieto. Es decir, a nueve de los once titulares. Ahora tendrá que cambiar a Prieto, pero entrarán al equipo jugadores con los que ya ha contado antes, como Díaz de Cerio, Garitano y Víctor, que fueron titulares en uno de sus dos partidos.
Por tanto, aunque el dibujo pueda cambiar algo, la trascendencia de las modificaciones se ve relativizada por el hecho de que los protagonistas vayan a ser, en esencia, los mismos.
Sólo la entrada de Ansotegi, Uranga o Estrada cambiaría esa percepción. De los tres, Uranga es el único que ha jugado con Lillo y lo ha hecho, además, en los dos partidos. Díaz de Cerio, Delibasic, Nacho y Víctor también han intervenido en los dos partidos
En total, Lillo ha echado mano de 15 jugadores en esas dos jornadas, por lo que once futbolistas esperan su oportunidad. Eso genera expectativas cuando, como lamentablemente sucede ahora, media la lesión de un titular. Hasta ahora, la Real con Lillo ha conseguido cuatro de los seis puntos en juego.