EIBAR. DV. Elegante y sonriente, Paulino Larrañaga recibía en la tarde del miércoles a los amigos y admiradores de su obra que acudían a la presentación del libro-catálogo que recoge sus 75 años de trabajo. Un acto que no llegó a una hora de duración, sirvió para apuntar frases de un genio, en directo y en audiovisual, y también para dar un aplauso al artista que el pasado domingo cumplía 90 años. ¡Cómo no! la presentación acabó con un sentido Zorionak zuri.
El salón de actos de Portalea se llenó con más de un centenar de asistentes. Amigos, compañeros de generación, artistas y aficionados al arte de todas las edades acudieron para ver la publicación que recoge buena parte de la obra de Larrañaga. Mientras tanto el artista, bolígrafo en mano, bromeaba firmando más autógrafos que los jugadores del Real Madrid.
Manolo Sierra y Fernando García Rubiá charlaban sobre la próxima exposición del segundo mientras ojeaban el catálogo. No eran los únicos compañeros de Paulino en la Asociación Artística de Eibar. Con su presidente Juan Serrano a la cabeza, acudieron muchos como Ernesindo Bravo, Fausto Rodríguez, Francisco Pérez, Martinicorena, Pilar Muguruza, Vitoriano Mandiola, Mari Carmen Píriz, Ángel Guenaga, o Ansola entre muchos otros. Especial fue la asistencia de Federico Martínez Ravanal, llegado desde Segovia para estar presente en el acto.
No faltaron tampoco otros artistas como Esther Galarza, Marino Plaza o Iñaki Larrañaga. En otro campo, también acudió la damasquinadora Mari Asun Nogués. No en vano, la trayectoria de Paulino Larrañaga le llevó también a trabajar como grabador en sus años, labor que fue introducción al dibujo y la pintura para muchos eibarreses.
Los que no podían faltar a la cita eran los alumnos que comparten taller con Paulino Larrañaga. Irene Lekunberri, Pili Beristain, David López, Aitor Cano y Enrike Zialzeta 'Samuel' acudieron a Portalea. «El mote de 'Samuel' se lo puso Paulino y desde entonces todos le llamamos así» explicaba Asun Gamarra que además de alumna del artista ejerció como comisaria de la exposición celebrada en octubre y que sirvió como germen para el libro-catálogo. Y por no faltar, no faltó tampoco Josean Ávila, responsable del bar Agiñaspi, parada del artista camino a su taller de Gisastubide. Menos aún Jesús Mari Gisasola 'Trunboi', cuyas palabras forman el bertso que da apertura al libro.
«Me han dado fuerza»
Con el público ya sentado (el que llegó a tiempo y tuvo sitio), el acto arrancaba con las palabras de la concejala de Cultura, María José Tellería, que citó a Toribio Echevarría para destacar la labor artística de Paulino Larrañaga. El propio homenajeado fue el que tomó la palabra a continuación. «No he preparado nada, diré lo que salga» comentaba en voz baja minutos antes. Sin embargo no le tembló la voz para hacer una pequeña glosa de sus inicios en el campo artístico. Antes, señaló y excusó la ausencia del alcalde, aunque al acto acudieron varios ediles de distintos partidos.
«Me han dado fuerza» señaló Paulino para agradecer el trabajo de las personas que pusieron en marcha la exposición celebrada en octubre, y también el libro-catálogo. Con voz serena y tranquila, el homenajeado recordó en euskara que «en el arte, todos tenemos una ilusión desde que somos niños y empezamos a dibujar con las tizas». Después repasó los tiempos de juventud en los que la amistad con otros artistas hizo que unos aprendieran de otros. «Salíamos fuera de Eibar, veíamos otras cosas y aprendíamos» recordaba. Sin embargo, el artista recurrió a Beethoven para hacer suyo el subtítulo del libro presentado, 'Arte Ederretako bihargiña' (trabajador de Bellas Artes). Recordando palabras del músico señaló que en cada trabajo hay una parte de inspiración, pero otra parte muy importante de trabajo.
Después de los agradecimientos del protagonista a quienes habían trabajado para que la publicación sea una realidad, Asun Gamarra tomó la palabra para señalar que «lo que iba a ser una exposición se ha convertido en todo un homenaje. La gente se ha volcado». Sobre la reciente exposición señaló los buenos datos de asistencia y la buena acogida. «Muchos se han sorprendido porque conocían una parte de la obra de Paulino Larrañaga y se han encontrado con facetas nuevas como la de grabador o la de dibujante».
El fotógrafo y coordinador del libro-catálogo José Valderrey agradeció la colaboración del artista al permitirle instalar un estudio fotográfico en su propio taller. «Esto me permitió acompañarle, desde tomando un vino en el Agiñaspi hasta su trabajo en el taller, después de subir los cinco pisos de escaleras» recordó. Acabado el acto, Valderrey señaló la inclusión de más de 200 imágenes en la publicación.
Recorrido por exposición
El acto se cerraba con la proyección de un audiovisual en el que muchos de los asistentes se reconocían en las imágenes de la inauguración de la exposición celebrada en octubre en Portalea. El propio Paulino Larrañaga hacía un recorrido por la misma en el que señalaba obras realizadas durante la Guerra Civil o su trabajo en el frontón Astelena, donde reflejaba su pasión por la pelota. «No ha habido un pelotari como Gallastegi» afirmaba.
Las frases de un audiovisual muy cercano dejaron una sonrisa en un público que, a petición de Margarita Olañeta, entonó el 'Zorionak zuri' para felicitar al artista por su 90 cumpleaños, celebrado el pasado domingo, con más de siete décadas de trabajo a sus espaldas.