BILBAO. La Comunidad Autónoma Vasca dispondrá desde septiembre del primer centro de investigación sobre el cambio climático de España, en el que 20 investigadores de diferentes disciplinas estudiarán las consecuencias de la crisis ambiental y las posibles fórmulas para paliar sus efectos. La iniciativa, que contará con un presupuesto de tres millones de euros anuales, ha sido puesta en marcha por Ikerbasque, Ihobe y la Universidad del País Vasco (UPV).
El nuevo centro de investigación que se llamará Basque Centre on Climate Change, BC3, fue presentado ayer por la mañana en Bilbao por los consejeros de Educación y Medio Ambiente del Gobierno Vasco, Tontxu Campos y Esther Larrañaga, respectivamente, por el rector de la UPV, Juan Ignacio Pérez, y por el director científico del proyecto, Anil Markandya, profesor de la Universidad Británica de Bath y miembro del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC).
La Fundación Vasca para la Investigación Científica, Ikerbasque, será la encargada de seleccionar a los 20 investigadores medioambientales que estarán liderados por el profesor Markandya, quien a su vez ha sido seleccionado de entre nueve candidaturas por un comité de evaluación externo al sistema vasco de ciencia.
Según explicó el director del proyecto, el centro contribuirá a definir en qué consiste el cambio climático y cómo afrontarlo para que ese conocimiento sirva de base para el desarrollo de futuras políticas.
Oportunidad única
La consejera de Medio Ambiente resaltó que con este centro, Euskadi «va a disponer de una oportunidad única para reforzar los objetivos globales en materia de competividad e innovación y de conocimiento sobre los efectos del cambio climático en nuestra comunidad».
Larrañaga aprovechó su intervención para exigir al Gobierno de Zapatero y a la nueva ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, la transferencia de la competencia en innovación.
El rector de la UPV, por su parte, valoró el centro como un «paso muy significativo» para la universidad que le permitirá «participar en la investigación que se desarrollará en áreas en las que, por sus propios medios, la entidad universitaria tiene limitaciones para poder hacerlo». En este sentido, el rector de la UPV destacó la importancia del nuevo centro «desde el punto de vista de las posibilidades que le da a la universidad de cara a la formación de su propio personal, de los investigadores y del alumnado».
Cuatro áreas
Las áreas de especialización del BC3 serán cuatro. El estudio de los Modelos de Circulación General de la Atmósfera (MCG), para obtener predicciones sobre los resultados que determinados cambios atmosféricos podrían generar sobre el clima; el estudio de los Modelos Integrados de Cambio Climático (MICC), que establecen las consecuencias sociales y económicas sobre un territorio concreto de los impactos físicos del cambio climático; las consecuencias socioeconómicas de las posibles medidas que se quieran implantar para mitigar los efectos del cambio climático; y por último, se investigará en efectos sobre la salud, sistemas costeros, ecosistemas, producción agrícola y la gestión de los recursos hídricos.
El BC3 nace como una asociación sin ánimo de lucro cuyos socios fundadores son Ihobe, Ikerbasque y la UPV. Los tres millones de euros anuales procederán del Gobierno Vasco, Ihobe e Ikerbasque, aunque trabajarán también con instituciones europeas con el fin de atraer otros recursos financieros. El centro contará con sede en el futuro parque científico de la UPV, aunque temporalmente se ubicará en la calle Gran Vía 35. VASCO PRESS