san sebastián. dv. El presidente del Euskadi Buru Batzar, Íñigo Urkullu, abogó ayer por recuperar «la vía» del Pacto de Ajuria Enea para «incorporar» al mundo de la «izquierda radical abertzale» al «ejercicio de la política». Además, reivindicó el «valor» del final dialogado de ETA –recogido en la resolución parlamentaria acordada por el Congreso de Diputados en mayo de 2005 si se diesen las condiciones «inequívocas» en la organización terrorista de querer abandonar la violencia– frente al «final policial y judicial» defendido, a su juicio, por el PSOE. En los últimos días, tanto el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, como el portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, José Antonio Alonso, han coincidido en sostener que el contenido de aquella resolución parlamentaria «ha quedado derogada de facto» porque «las circunstancias han cambiado».
En una entrevista a Telecinco, Urkullu justificó ayer su defensa de esa declaración parlamentaria «porque creemos que el terrorismo sí es una cuestión que tiene un componente, que es el de organización terrorista, de su propia actividad y práctica de la violencia, pero también el fenómeno terrorista tiene otros componentes que merecen la pena ser explorados desde un final dialogado, siempre y cuando se den las circunstancias, que es lo que reza aquella resolución del Congreso».
Las declaraciones de Urkullu se producen al día después de que el portavoz jeltzale en el Congreso de los Diputados, Josu Erkoreka, dejara abierta la vía a la implicación del PNV en una «estrategia compartida» contra el terrorismo ya que, en su opinión, «ETA va a zumbar» en los próximos meses.
Tras recordar las «experiencias frustradas» en procesos de diálogo del pasado, Urkullu indicó que ETA «tiene que anunciar un alto el fuego definitivo» para poder profundizar, nuevamente, en esta vía. «Ningún problema político ha sido resuelto si no ha sido por la vía del diálogo, salvo que haya sido por la vía de la imposición. En este momento estamos hablando de un fenómeno terrorista que tiene también una cobertura por un espectro, una parte de la sociedad vasca cada vez menor, pero que reviste de una justificación política la actuación terrorista de una organización como es la de ETA, cosa que el PNV rechaza de plano absolutamente».
El presidente del PNV precisó sobre la posibilidad de buscar un acuerdo antiterrorista que su partido «tiene disposición a que se les llame y se les plantee cuál es el objetivo». «Estamos en esa nebulosa de no saber si es un pacto, un consenso, si es escrito, no escrito, si es verbal, si previamente se aborda con el PP y ahí se marcan unas condiciones que luego se plantean al resto».
Urkullu se mostró también muy crítico, en ese sentido, con la experiencia del pacto antiterrorista suscrito entre el PSOE y el PP «que aún no sabemos si sigue vigente o no» y que en su momento, en su opinión, fue elaborado con la voluntad de excluir al PNV y EA, con «más alusiones a ambos partidos en su preámbulo que a la propia ETA».