SAN SEBASTIÁN. DV. Los motoristas han estado rodando por las carreteras cercanas durante todo el invierno. Con viento, nieve y hielo. Pero ahora que los días se iluminan, el musgo de las cunetas desaparece y no hay bancos de hielo en las sierras, llegan citas multitudinarias para disfrutar de la Naturaleza que explosiona en primavera. El Real Moto Club de Gipuzkoa organiza para este domingo 20 la que será la XIX Vuelta Motorista a Gipuzkoa, prodigiosa reunión de toda clase de máquinas de cilindrada superior a 250 cc que, en realidad, sólo utiliza nuestro territorio como lanzadera y, después, como puerto de arribada. La marcha saldrá de la donostiarra calle Usandizaga (más bien de su paralela, la marítima Avenida Zurriola) a las nueve de la mañana, pasará por Pasaia, atravesará Errenteria y por Oiartzun se dirigirá al pantano de San Anton donde se parará para almorzar. Desde ese momento la Vuelta no abandonará Navarra, puesto que por Sunbilla, Mugairi e Irurita tomará rumbo a Roncesvalles, pasando, en pura lógica rutera, por Erro y Espinal, y parando, en buena lógica histórico-cultural, en la Colegiata cercana al punto donde Roldán fue muerto por los vascones.
Los motoristas comerán en Burguete, harán sobremesa larga, participarán en el gran sorteo de parafernalia de instrumentos y complementos de moto y saldrán por la N150 dirección Pamplona para aparecer en Huarte y en la rotonda tomar los túneles camino de Donostia. Un poco de gas desde Irurtzun por la autovía y fin de fiesta a las 19.30 en la cafetería Zurriola Marítima de San Sebastián.
Citas de clásicas y 50 cc
Se esperan dos centenares de motos. Inscripción abierta hasta el último momento. Se han apuntado las clásicas máquinas ruteras y algún pepino que adelantará a los grandes turismos de dos ruedas en las rectas y tumbarán bonito en alguna buena curva. Se dará cumplida bienvenida a un buen puñado de megascooters que, abandonando su personalidad altamente urbana y un sí es no de máquina yuppie y sobradamente profesional, han decidido unirse a la aventura de las salidas motoristas.
No es el del domingo el único encuentro posible para los amantes de la moto. El sábado, un grupo de amigos que miman las máquinas clásicas salen a las diez de la mañana desde el muy motorista y taurino hotel Oria de Tolosa para con sus monturas de 50 cc ( sí, se esperan Velosolex y ciclos con motor y transmisión por polea) subir a Larraitz, pasar por Orendain, Amezketa y Alegia, acercarse al alto de Txarama, comer en la posada de Betelu y regresar a Tolosa por Lizartza. Más información en el 610 50 1703.
Entrado ya mayo, el fin de semana del 18, el Real Moto Club volverá a convocar a aquellos chiflados en sus locos cacharros: XVIII Vuelta a Euskadi de Motos Clásicas. Serán dos días de ruta y unos 200 kilómetros de recorrido. Antes se habrá celebrado la XIV Feria Internacional del Vehículo Clásico. En Ficoba, Irun. Los días 10 y 11. n